El síndrome de abstinencia emocional es la reacción del organismo al perder un reforzador de origen emocional y fuente de sensaciones agradables.
Cuando el cerebro se acostumbra a recibir ese reforzador de forma constante y de repente, se queda sin él, pone en marcha una serie de mecanismos fisiológicos que tienen el objetivo de que el sujeto vuelva a administrárselo.
Tenemos que conocer que la dependencia de tipo emocional se rige por los mismos mecanismos cerebrales que las drogas: los llamados centros del placer.
Pero también pueden ser activados por sustancias, personas u objetos que nos provocan satisfacción solo a corto plazo: las drogas, una relación sexual, etc.
Cuando alguien sufre de dependencia emocional realmente cree que la persona de la que es dependiente le otorga sentido a su vida o bien que sin ella no podría funcionar o ser feliz.
Los dependientes emocionales pueden sufrir de una manera espantosa cuando tiene lugar la pérdida de ese ser tan sobrevalorado y es que en ese contexto donde aparece el síndrome de abstinencia emocional.
• Mirar el móvil compulsivamente
• Llamar a la persona compulsivamente
• Salir a buscar a la persona bajo cualquier circunstancia
• Amenazar con hacerse daño a uno mismo
• Ser agresivo con la persona perdida
• Engañar a otros
• Dejar de lado a otras personas que nos quieren de verdad
El síndrome de abstinencia emocional no es más que el duelo que necesariamente tenemos que experimentar para poder sanar nuestras heridas.
