Cuando visitamos al doctor, a menudo nos hablan del colesterol, pero ¿realmente sabes qué es y qué función cumple? El colesterol es un lípido esencial para el cuerpo humano, desempeñando tres procesos fundamentales:

  • Estructural: Regula lo que entra y sale de las células, y crea zonas en la membrana celular donde se generan señales para su óptimo funcionamiento.
  • Digestiva: Produce sales biliares que facilitan la absorción de lípidos o grasas en nuestro intestino.
  • Metabólica: El colesterol es precursor de ciertas hormonas esteroideas y de la vitamina D. Podemos obtenerlo a través de la dieta.

Producimos colesterol naturalmente, pero también lo obtenemos de alimentos de origen animal, como la yema de huevo, carnes y quesos. Esto no implica que debamos evitar estos alimentos, sino mantener un balance adecuado.

Si tenemos exceso de colesterol en el cuerpo, puede formar placas al mezclarse con otras sustancias, causando arterioesclerosis. Esta acumulación de placa en las arterias puede incluso bloquear el flujo sanguíneo y provocar un coágulo.

Las lipoproteínas son las encargadas de transportar los lípidos a través del cuerpo:

  • HDL (High Density Lipoprotein): Conocida como «colesterol bueno», su función es llevar el colesterol de regreso al hígado para su metabolización y eliminación.
  • LDL (Low Density Lipoprotein): Esta lipoproteína, en exceso, se acumula como placa en las arterias, ocasionando bloqueos.

¿Qué puede causar el colesterol alto?

Los malos hábitos son la causa más común de colesterol alto, especialmente una dieta desbalanceada, la falta de actividad física y fumar. La genética también juega un papel importante.

Para determinar los niveles de colesterol en sangre, es necesario realizar análisis clínicos. Es importante considerar los niveles de HDL y LDL, ya que un buen nivel de HDL puede elevar el colesterol total más allá de los límites recomendados. Por ello, es esencial que un experto evalúe los resultados antes de iniciar cualquier tratamiento.

Para reducir nuestros niveles de colesterol, el primer paso es cambiar nuestros hábitos: adoptar una dieta equilibrada y encontrar una actividad física placentera. También podemos recurrir a suplementos de Omega 3, asegurándonos de que los componentes EPA y DHA sumen al menos un gramo para beneficiar nuestros niveles de colesterol.

Como siempre, recuerda que cualquier cambio en tu estilo de vida debe hacerse bajo la supervisión de un profesional de la salud.

Por María Del Castillo

Soy María del Castillo Gutiérrez, licenciada en Nutrición y Maestra en Gestión Directiva en Salud. Me apasiona ayudar a las personas a llegar a sus objetivos, hacerlos conscientes de algo que no sabían que estaba ahí y ayudarlos en los procesos necesarios para sanar su relación con la alimentación. Creo firmemente que la alimentación va de la mano con las emociones y que no podemos abordar una sin la otra.