Las personas altamente inteligentes suelen tener serios problemas para adaptarse en muchos escenarios, en el trabajo, a veces, se prefiere al más inepto y obediente todo ello provoca que, menudo, quien es brillante rebaje y disimule sus competencias.

Detrás de estas realidades están, por ejemplo, los antilíderes, figuras que prefieren a trabajadores leales antes que a personas con grandes valías. 

Buena parte de esta realidad puede explicar por qué las personas más brillantes se sienten decepcionadas y opten a veces por camuflar su potencial.

Aquellos con un cociente intelectual más elevado suelen tener más problemas de adaptación y esto supone perderse muchos beneficios sociales.

Hay tan pocas ofertas de trabajo para empleados altamente formados, que no hay otra opción que bajar las expectativas y recortar el currículum.

La sobrecualificación se ve como una amenaza en muchos entornos laborales, esto se debe, primer lugar, porque no se crean los suficientes puestos para estos perfiles.

Para construir una red básica de amistades, muchas veces se ven obligados a diluir su yo, a crear un “personaje” menos profundo y brillante con el que conectar con los demás a través de conversaciones más triviales.

Siempre habrá personas que aprecien y busquen al más brillante; no apaguemos nuestra luz interna para vivir en oscuridad junto a los demás. Confiemos en nosotros mismos.

Por galuvi

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