El síndrome del impostor se relaciona con el neuroticismo y también con el perfeccionismo y la autoeficacia.
Las personas definidas por este tipo de autopercepción experimentan mayores niveles de estrés, agotamiento y menor satisfacción en el trabajo.
Aquí los tipos de síndrome del impostor:
- El perfeccionista
Es aquella persona que nunca se siente satisfecho por su trabajo, por aquello que hace o aquello que es está condenado a ser un eterno impostor (para sí mismo). - El experto
El impostor experto es aquel que necesita seguir formándose y que duda en aplicar lo que sabe por miedo al fracaso. - El superhéroe
Define a aquellas personas que necesitan hacer más que el resto para demostrarse a sí mismos que son competentes. - El genio frustrado
La idea de no ser competentes en muchas dimensiones más allá de su propia disciplina les inquieta y les hace pensar que, en realidad, no son buenos en nada. - El solitario
Temen que en algún momento alguien descubra que no son tan brillantes como asume la mayoría y optan por la distancia como mecanismo de protección.
