La explicación podría encontrarse en la ciencia, concretamente, en la ciencia del sonido y es que el comportamiento de las ondas sonoras es diferente en la ducha, lo que hace que tengamos la percepción de que cantamos mejor.

Encontramos diferentes explicaciones que responden a la cuestión de por qué nos gusta cantar en la ducha. 

  1. Tenemos la percepción de que cantamos mejor

De esta forma, las ondas más agudas tienen suficiente energía como para ser  absorbidas y “atravesar” las paredes del baño; en cambio, las ondas más graves rebotan, haciendo que regresen a nuestro oído y dándonos la sensación de tener una voz más potente.

  1. La ducha: un momento de desconexión

Más allá de lo que dice la ciencia, lo cierto es que la ducha es un momento de desconexión para muchos, es donde podemos liberarnos de tensiones y disfrutar de un buen baño (o ducha) de agua caliente. 

  1. Perdemos la vergüenza

Tanto si cantamos mal como si cantamos bien, hay personas que tienen vergüenza de hacerlo en público en cambio, en la ducha no hay público; estamos solos con nosotros mismos, tenemos privacidad e intimidad. 

Si te gusta cantar bajo la ducha, independientemente de si se te da bien o mal, debes saber que puede ser algo muy positivo para ti ya que partiendo de la base de que si lo haces es porque te apetece, esto ya es algo bueno.

Por galuvi

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