Durante el embarazo y el posparto, la mujer es más vulnerable psicológicamente e incluso puede llegar a experimentar pensamientos suicidas.
Es muy importante que todos los profesionales en contacto con la mujer embarazada tengan formación sobre estos pensamientos o conducta, ya que al ser una etapa en el que la mujer está bajo controles médicos continuos, estos pueden detectar algunas señales de alarma para intervenir de forma temprana.
- Concienciar a la sociedad y a los profesionales de la salud sobre esta temática
- Trabajar con programas preventivos durante todo este período
Las mujeres que tienen antecedentes previos de depresión pueden tener un mayor riesgo de tener pensamientos suicidas.
Por su parte, aparecen con frecuencia en mujeres que no tenían planificado el embarazo o que han tenido experiencias traumáticas.
El embarazo y el posparto son un período complicado que puede afectar a la salud mental de la madre, que incluso puede llegar a tener pensamientos suicidas.
Es muy importante que nos concienciemos acerca de esta realidad que afecta a más mujeres de las que pensamos, no juzgar a las madres por sentirse así, ayudarlas y estar pendientes de las señales.
