Elegir los productos de higiene y aseo para el bebé es una de las principales preocupaciones de los padres recientes, la piel de los pequeños es más delicada y sensible que la de los adultos, por lo tanto, no todas las opciones son aptas para ellos.
- Su piel es diferente a la tuya
El agua sola es insuficiente para limpiar la piel del bebé, os pequeños requieren de al menos dos baños a la semana los mismos deben ser con agua templada.
- Los ingredientes no deben contener químicos
Debido a la importancia de la barrera cutánea, es esencial usar productos de higiene y aseo para el bebé que hayan sido sometidos a estudios adecuados de tolerancia de la piel.
- Los productos tienen que ser naturales
Si bien existen productos etiquetados como 100 % natural, muchos de ellos no se encuentran libres de aditivos nocivos o conservantes.
- Prestar atención a la composición de los productos
Siempre se debe leer la composición de los productos antes de comprarlos, estos no deben contener sustancias fuertes que puedan causar malestar.
- Si uno va bien, no tienes que cambiarlo por otro
El costo y la disponibilidad de los productos de higiene y aseo para bebés puede impedir su uso apropiado y constante en algunos entornos.
- Elige productos hipoalergénicos
Los productos hipoalergénicos están formulados para presentar el menor riesgo posible de reacciones alérgicas.
- Es mejor que no tengan conservantes ni perfumes
Algunos productos de higiene y aseo para bebés pueden afectar la función de la barrera cutánea al eliminar los componentes lipídicos de la piel y aumentar así la permeabilidad.
- Elegir el pH adecuado
La gran mayoría de los limpiadores syndet tienen un pH neutro o ácido y están formulados para ser más suaves que el jabón.
- Consulta con el pediatra
La piel del bebé es delicada y propensa a la sequedad e irritación por lo tanto, se deben elegir productos para el cuidado que sean suaves, pero efectivos, así como aquellos que protejan la piel de los bebés.
La piel de los bebés debe higienizarse, masajearse y humectarse con regularidad. Además, es susceptible a la sequedad y no se adapta de manera favorable a los productos que utilizan los adultos.
