El trastorno bipolar afecta al estado de ánimo y a la energía de los niños provocando cambios bruscos en sus estados emocionales. 

Se trata de un período de exaltación fuera de lo común. A este estado se le denomina manía, oras veces se sienten demasiado tristes, con un estado de malestar que les influye en su nivel de actividad y energía.

A diferencia del trastorno bipolar en adultos, en los niños los síntomas tanto maníacos como depresivos ocurren durante el mismo día o pueden aparecer de forma simultánea. 

Es importante tener claro que el trastorno bipolar no es lo mismo que los altibajos normales de comportamiento y estado de ánimo que puede experimentar cualquier niño.

Durante el episodio maníaco, el niño puede implicarse en muchos juegos nuevos y solapados. Incluso, en ocasiones durante horas intempestivas del día.

El convencimiento que tiene el niño acerca de su grandiosidad sigue presente a pesar de existir pruebas claras de lo contrario además, el niño podría intentar una hazaña que sea claramente peligrosa.

La depresión hace referencia a un conjunto de síntomas relacionados que aparecen y desaparecen conjuntamente, este conjunto suele estar formado por tristeza, irritabilidad, pérdida de interés, fatiga, sentimientos de inferioridad y culpabilidad.

Con el tratamiento adecuado, los niños que padecen un trastorno bipolar deberían mejorar con el paso del tiempo.

Por galuvi

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