La ansiedad derivada del duelo es frecuente cuando hemos sufrido una pérdida significativa en nuestra vida y un cambio en nuestra reactividad.
Cuando tenemos una pérdida significativa es cuando comenzamos con el proceso de duelo, que es la reacción física y emocional a dicha pérdida.
Un estudio llevado a cabo en 2016 por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, valoró la sintomatología asociada al duelo de personas que habían perdido a un ser querido tras dos meses desde la pérdida.
En donde pudo demostrar que el 30.3% y el 22.1% llegaban a presentar puntuaciones de depresión y ansiedad clínica a los dos meses del fallecimiento.
A veces esta ansiedad es fruto de un estado de estrés que hemos mantenido durante demasiado tiempo, pero también puede relacionarse con el trastorno de estrés postraumático.
Para gestionar la ansiedad, no caigas en el error de negar que la sufres o que las cosas tan horribles que has vivido, en donde debes seguir estos pasos:
- Conecta con tu respiración
Para conectar con el aquí y el ahora, puede ayudarte enfocar tu atención a tu respiración consciente.
Cierra los ojos, inhala durante 5 segundos el aire, retenlo 3 segundos y vuélvelo a soltar en 5 segundos. - Ponle nombre a lo que sucede
En lugar de intentar huir de lo que sientes, identifícalo, ponle un nombre, esto puede ayudarte a frenar la escalada de ansiedad. - Crea tu propio mantra
Crear un pequeño mantra que te ayude a arrojar luz sobre la ansiedad y a crear una capa de pensamiento más estable sobre ella. - Busca una tarea distractora
Se trata de nombrar objetos, lugares o animales que compartan una característica común.
No hay nada malo en ti por experimentar ansiedad durante tu duelo, no te sientas culpable y trátate con amor, sé amable y compasivo contigo mismo
