Para que el ser humano pueda centrarse en generar bienestar a través de las emociones creativas, necesitamos primero liberar las emociones de supervivencia.

Sabemos que lo estamos cuando nos mostramos muy alerta con el entorno, el tiempo y el cuerpo, con el entorno lo podemos detectar con este tipo de pensamientos.

Estas emociones son necesarias para periodos cortos, pero cronificadas en el tiempo, pueden llegar a producir trastornos, la tristeza crónica produce depresión; la ansiedad crónica produce trastornos de ansiedad tales como ataques de pánico, agorafobia, trastorno de ansiedad generalizada.

  1. Estado de ánimo

Esto es cuando nosotros tenemos una emoción transitoria, entonces decimos que tenemos un estado emocional. 

  1. Temperamento

Cuando llevamos meses sintiéndonos tristes, por ejemplo, el temperamento melancólico o analítico, se fija más en lo negativo que sucede y el estado predominante durante un tiempo es la tristeza.

  1. Rasgo de la personalidad

Cuando llevamos años sintiéndonos tristes entonces podemos decir que esa persona es triste, es un rasgo central que suele definir a la persona.

Una vez que hemos liberado las emociones de supervivencia, entonces nos vamos a centrar en las emociones creativas. Ahí vamos a usar el lóbulo frontal. 

La inteligencia ejecutiva hace que desarrollemos el autocontrol, la toma de decisiones, la concentración, enfocarnos en nuestros objetivos, nuestro sentido de identidad y el ver las consecuencias a largo plazo de nuestro comportamiento. 

Por galuvi

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