La hipocondría puede ser entendida como un círculo vicioso apoyado en dos elementos: la predisposición a interpretar cualquier aparente anomalía de nuestro cuerpo como una señal de enfermedad.
A su vez se pueden generar otros síntomas físicos debido al desgaste que esto genera en el sistema neuroendocrino.
- Acude a psicoterapia
Acudir a psicoterapia si consideras que puedes estar sufriendo un verdadero trastorno psicológico es la mejor forma de poner nuestro caso en manos de un profesional cualificado. - Revisa a posteriori tus propios miedos
Una de las características clásicas de las personas con hipocondría es la tendencia a generar pensamientos muy negativos o catastróficos sobre posibles enfermedades que ha contraído la persona o que contraerá. - Lleva un estilo de vida saludable
Una de las primeras cosas que se recomiendan a personas con hipocondría por parte de los profesionales de la psicología y de la salud es la de poner en práctica hábitos de vida saludables a todos los niveles. - Evita intentar bloquear pensamientos negativos
Como hemos comentado, la hipocondría se asocia a una serie de pensamientos negativos recurrentes que alberga la persona que tiene este tipo de alteración de manera sistemática y diaria. - Recuérdate la diferencia entre lo posible y lo probable
Las preocupaciones que albergan las personas con hipocondría se basan a menudo en una incapacidad para distinguir lo que es posible que pase de lo que es probable que ocurra en su vida diaria. - Aprende a identificar tus emociones
Identificar las propias emociones es el primer paso para cambiarlas, algo con lo que nos puede ayudar cualquier psicólogo especializado en hipocondría y en gestión emocional. - Mantén la calma con técnicas de relajación
Algo que debemos recordar siempre para superar nuestro problema de hipocondría es mantener la calma y alcanzar un estado de relajación y equilibrio.
