Las madres y padres emocionalmente no disponibles dejan heridas en la mente de sus hijos.
Lo que hay en muchos casos es un vacío emocional, la marca de un abandono emocional originado por unos padres que no atendieron (o no supieron atender) esas necesidades de sus hijos en la infancia.
Factores como el abandono, una educación autoritaria o la figura de unos padres emocionalmente no disponibles, deja secuelas evidentes en el desarrollo psicológico del niño.
Un rasgo más que común en este tipo de progenitores es la inestabilidad emocional ya que en muchos casos, más que la frialdad o el rechazo, a lo que se enfrenta el niño es a la incertidumbre.
La baja tolerancia al estrés es algo que implica que cualquier tarea con sus hijos les agote como el invertir tiempo, esfuerzos y atenciones.
Los padres emocionalmente no disponibles dan forma a esa educación lightdonde no suelen haber límites claros, donde no terminan nunca de ser ese apoyo firme, esa figura de referencia capaz de guiar, de poner normas para que el niño sepa a qué atenerse en cada momento sabiendo qué se espera de él.
Las consecuencias de una crianza con unos padres emocionalmente inaccesibles suele ser diversa dentro de un mismo espacio de trauma.
