El vacío emocional es un concepto ampliamente discutido. Existen varias aproximaciones para definirlo, diferentes maneras de llegar a su significado: con metáforas, comparaciones, descripciones, ejemplos de situaciones, etc. Y es que es un sentimiento tan personal, que no se puede explicar completamente con palabras.
Generalmente, se entiende por vacío emocional esa sensación de malestar psicológico con una misma, la autopercepción de estar separada, desconectada de las demás y del universo, la sensación de soledad, insatisfacción, infelicidad, los pensamientos de que todo carece de sentido, la carencia de identidad, un agujero en el pecho o en la boca del estómago que se traga toda tu energía, la sensación de que te falta algo, etc.
Vacío emocional: síntomas
Un vacío emocional se puede expresar mediante muchos síntomas, la gran mayoría psicológicos y/o conductuales. Estos suelen ir variando dependiendo de la causa del vacío y pueden juntarse en tres grandes grupos.
- Apatía, aburrimiento, desinterés, falta de motivación, desgana, alienación
- Tristeza, aislamiento, melancolía
- Frustración, ansiedad, hastío, fatiga
Vacío emocional: causas
Las causas que nos pueden llevar a sentir un vacío emocional pueden ser de naturaleza muy distinta ya que, su etiología, al igual su definición, es amplia. Aun así, las causas más comunes suelen ser las siguientes:
- Incoherencia entre nuestros valores, creencias o principios y lo que hacemos o decimos. Vivimos en una época en la que es imposible ser coherente con absolutamente todos nuestros principios o valores. Estamos en un mundo injusto, desproporcionado, lleno de pobreza, hambre, precarización e injusticias sociales, enmarcado dentro del capitalismo del que es prácticamente imposible escapar. Por ello, ser plenamente coherentes se convierte en una tarea muy difícil de realizar, y la consciencia de esta realidad puede derivar en un vacío existencial.
- Miedos: a ser abandonadas, a la soledad, a decepcionar a las demás y a nosotras mismas, a vivir sin significado, etc. Miedos tan profundos que pueden apoderarse de nosotras y que, para combatirlos, el único mecanismo de defensa lo hallamos en la apatía y el desinterés por todo, convirtiendo ese vacío en el estado emocional por defecto.
- Dependencia emocional. La dependencia emocional, propiciada por múltiples factores, entre ellos la baja autoestima y los modelos familiares, puede llevar a sentir ese vacío emocional cuando, debido a la pérdida de pareja u otras situaciones, encontramos esa carencia afectiva con la que tanto nos cuesta vivir.
Cómo llenar mi vacío emocional
Saber cómo salir del vacío emocional nunca es fácil, pero aquí te dejamos una serie de pasos que pueden ayudar a la hora de curar ese vacío:
- Enfrentarse al vacío. Para superar el vacío emocional, es necesario abrazarlo, sentirlo en toda su intensidad para llenarlo con autoaceptación. Este es el primer paso. Un paso que a muchas les da tanto miedo que antes de hacer frente al vacío mirando en su interior, buscan llenarlo con cosas externas. Ahí se encuentra el peligro de caer en una posible adicción, ya que algunas recurren al alcohol, a la comida, a las compras, a las drogas, al sexo, etc. Y de lo que se trata es de tomar plena consciencia, de permitirse sentir todas las emociones negativas que conlleva el vacío para aprender a lidiar con ellas. Llenar el vacío es un proceso lento, lleno de éxitos y de fracasos, desesperación y esperanza. Un camino con paradas, caídas y nuevos comienzos dónde no existen los atajos.
- Trabajar la autoestima. Otro aspecto importante para superar el vacío emocional es aprender a perdonarte. Escuchar con atención tus necesidades, deseos, inquietudes, y pasar de cuidadora de los demás a cuidadora de una misma, sin tratar de complacer a todo el mundo para ganar la aprobación y el amor de otras.
- Enfrentarse a los miedos. No dejar sumergirse en el bucle de estar angustiada por no hacer nada ni hacer nada por estar angustiada. Una vez que los afrontas y empiezas a vivir, los miedos pierden su razón de ser. En el siguiente artículo encontrarás cómo superar los miedos.
- Explorar. Todo y a todas. Buscar cosas que te gusten, hacer cosas a las que les encuentres un sentido para ti. Conocer gente nueva y apreciar a la que ya tienes. Establecer relaciones significativas para ti (pero cuidado, ¡sin caer en la dependencia!).
- Ir a la psicóloga. Como siempre, una terapia especializada adapta a tus necesidades dirigida por una persona profesional de la psicología es la mejor opción para acompañarte en este camino, porque como decía Víctor Hugo: «La carga más pesada es existir sin vivir».
