En las redes sociales, el contenido valioso y válido se mezcla con contenido especulativo o apoyado por muy pocas evidencias, esto puede tener graves consecuencias en la salud física y mental.
En la era de Instagram, Twitter, TikTok y otras redes sociales, el volumen de información que nos llega es inabarcable, solo hace falta hacer un clic en nuestra pantalla para tener acceso ilimitado a todo tipo de datos, consejos, recomendaciones y tesis de expertos.
Uno de los campos divulgativos que más popularidad y presencia ha tomado en los últimos tiempos en las redes sociales es el de la nutrición.
La alimentación es nuestra gasolina y buscamos darle al cuerpo el combustible de mejor calidad posible, para asegurarnos que nuestro motor seguirá funcionando en óptimas condiciones durante mucho tiempo.
Si nos paramos a pensarlo, quizá esa democratización de la información especializada no es tan inocua como podamos pensar, resulta genial que los expertos nos hablen de sus conocimientos a través de las redes sociales de manera abierta.
El intrusismo en las redes sociales está a la orden del día, como followers debemos tener muy claro que un mayor número de seguidores no hace a una cuenta más profesional o mejor informada que otra.
Poco a poco, te vas haciendo con todos los truquitos para mejorar tu aspecto físico, así con un clic, vas adoptando conductas de compensación, empiezas a satanizar alimentos o incluso grupos de alimentos enteros ya que vas obsesionándote con el número que marca la báscula.
El malestar emocional cada vez se descontrola más, has caído de lleno en uno de los muchos trastornos de alimentación existentes.
Si realmente nos interesa información en un campo, tenemos la opción de buscar perfiles realmente expertos, solo una visión crítica de los mensajes que llegan a nosotros puede librarnos de la contaminación informativa.
