Cuando un recién nacido se incorpora a la familia, es natural tener dudas y no saber reaccionar ante ciertas señales de alarma. Llantos infinitos, cólicos, lactancia… ¿Qué es la puericultura y de qué se encarga exactamente?Aunque siempre es importante consultar con el médico pediatra para tratar los problemas de salud infantil, los especialistas en puericultura proporcionan un asesoramiento fundamental.
La puericultura es la práctica que promueve el sano crecimiento de los niños, prestando especial atención a la crianza y el desarrollo de los niños en sus primeros años de vida.
Qué es la puericultura: Funciones y aspectos clave
La puericultura es la especialidad de la salud encargada de proporcionar orientación en el cuidado de los niños en sus etapas iniciales de vida, procurar un crecimiento y desarrollo óptimo, así como identificar problemas de salud.
Funciones y campos de actuación de la puericultura
La función de un puericultor es esencialmente preventiva, ya que serán los padres primerizos o padres confusos sobre la crianza de su bebé quienes acudirán a la consulta de este profesional para recibir orientaciones, pautas o recomendaciones en determinados procedimientos. Pero esta especialidad se extiende más allá de esos primeros días desde el nacimiento del niño. Estas prácticas se distribuyen en función de la etapa en la que se encuentre el pequeño o del ciclo de vida de la madre.
De este modo, distinguimos una atención de la puericultura en:
- La etapa preconcepcional: Orienta a los progenitores antes de la concepción del bebé para evitar posibles situaciones de riesgo, informar sobre la probabilidad del desarrollo de enfermedades hereditarias, etc.
- La etapa prenatal: Antes del nacimiento del bebé, la puericultura se centra en el asesoramiento y la educación sobre los primeros cuidados y aspectos básicos de la crianza, además de preparar a la madre para el parto.
- La etapa posnatal: Este periodo abarca desde los primeros días del recién nacido hasta la primera y segunda infancia. Durante todo este tiempo es posible acudir al puericultor para profundizar en aspectos como la salud emocional de los niños, su inmunización, el desarrollo de sus habilidades físicas, etc.
Por ejemplo, si vemos que hay algún patrón de conducta que no corresponde con la edad del pequeño, además de consultar al pediatra, podemos recurrir a la puericultura para saber cómo tratar este tema.
Así, el puericultor garantiza el correcto crecimiento del niño en todos los sentidos, puesto que también contempla sus necesidades sociales, afectivas o emocionales.
