El trauma es en medida lo que hemos vivido en base a nuestras experiencias y sucesos que han dado lugar a modos o formas de comportarnos.
Podríamos considerar eventos traumáticos aquellos que, además de sobrepasar la capacidad de afrontamiento psicológico de una persona, se prolongan en el tiempo e inducen cambios más o menos permanentes en nuestra forma de comportarnos.
Algunos ejemplos de situaciones son:
• Situaciones de guerra
• Violaciones
• Abuso infantil
• Robos con fuerza
• Secuestros
• Actos terroristas
• Ver o presenciar un suicidio
• Violencia vicaria
• Acoso escolar
• Acoso laboral o mobbing
• Ser hijo de un padre o madre con adicciones
La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como un trastorno que puede desarrollarse después de la exposición a un evento o una serie de eventos extremadamente amenazantes.
Esta se puede caracterizar por volver a experimentar el evento traumático o eventos en el presente, evitar pensamientos y recuerdos y percepciones persistentes de una amenaza.
Personas que han padecido traumas intensos, al intentar hablar de sus recuerdos traumáticos, el área de Broca se “desconecta”: en consecuencia, no consiguen realizar un guion completo.
