¿Te has sentido decepcionado porque las cosas ya no son como antes y/o desesperado porque la pandemia no termina?
Para manejar la incertidumbre que esto genera, Marcela Rodríguez, psicóloga del Tec de Monterrey, aconseja manejar expectativas a corto plazo y ver los obstáculos como oportunidades de crecimiento.
«(La pandemia) viene a retarnos en cómo establecer metas que tengan un significado en nuestro proyecto de vida y aspiraciones”, menciona.
Ante estos cambios, la adaptación y resiliencia en plazos cortos serán importantes para evitar sentirte frustrado, asegura la especialista, quien comparte algunos tips para lograrlo:

1.- «Keep calm»
Reconoce que eres capaz de mantenerte con calma, a pesar de la llegada de circunstancias que no esperabas que pasaran, dice la psicóloga.
“(Es importante) que valores las cosas positivas en tu vida, como tener a tu familia. Voltea a ver esos logros por los que te puedes premiar y agradecer por ello”.
2.- Revalora tus objetivos
Revisa tus prioridades y pausa las metas que no son seguras, que tendrían desventajas o consecuencias negativas.
“Hay estudiantes que probablemente se aferran en querer regresar a las aulas, pero tal vez no están evaluando lo económico, la familia y la salud; es posible que si regresan tengan que estar encerrados en un departamento y no con su familia”, comenta.
3.- Genera acciones en el presente
La especialista dice que el reto es moverte hoy a la acción.
“Si tenías el objetivo de irte de intercambio al extranjero, evidentemente es algo que te va a frustrar muchísimo no saber cuándo esta pandemia va a terminar; la idea es adaptar esa meta.
“(Mejor) infórmate de los requisitos que puedes adelantar desde ahora, como estudiar el idioma, ahorrar o saber qué materias vas a llevar”, explica.

4.- Ser realista y flexible
Rodríguez sugiere tener expectativas realistas, donde haya congruencia en reconocer lo que está en tus manos y que puedes hacer ante esta situación cambiante y externa.
“Por ejemplo, no puedo esperar que el siguiente semestre ya todo sea como antes. Eso no es una meta realista y eso es no ser flexible.
“Vamos a regresar a un entorno diferente al que conocíamos y es un reto en el que habrá oportunidades. Lo que puedo manejar diferente es mi flexibilidad y mi manejo emocional, que me va a permitir tener una resolución más positiva”, agrega.
5.- Cambia el «no se puede» por el «cómo sí»
La psicóloga sugiere redefinir éxitos y fracasos, no ser tan rígidos en la visión de “esto ya no se va poder”, sino ver el cómo lo puedes lograr.
“Es ver cómo los obstáculos se pueden convertir para adecuarme a la realidad para verlos como oportunidades de crecimiento y ser conscientes que no van a ser permanentes”, sugiere.

6.- No es el fin: desarrolla la resiliencia
Ser resiliente te permitirá aceptar tu presente y adaptar tus metas.
“A cuántos alumnos les pasó que este era el último semestre para irse de intercambio y no pudieron. Eso no significa que en un futuro o no vayan a tener una experiencia internacional con una maestría o en un trabajo.
«Es aceptar y ver cómo adaptar esos objetivos importantes para cumplirlos más tarde”, reflexiona.
7.- Abre tu perspectiva
La psicóloga señala que a través de pequeñas metas se puede voltear a ver y dimensionar otras áreas que tenemos como personas.
“A lo mejor se está frustrando mi proyección como estudiante, pero no a nivel individual como en mi salud física, relaciones sociales o familiares, en lo económico o espiritual; es ver metas a tu alcance que sí podrías aprovechar para centrarte en eso”, comentó.
