Elogiar a los niños, premiar el comportamiento apropiado, ofrecer incentivos y recompensas, todas estas técnicas conductuales han guiado el panorama educativo en los últimos años.

Diversas investigaciones avalan la eficacia de estrategias como la economía de fichas, el refuerzo diferencial y otras similares ya que los niños sí adquieren hábitos y habilidades gracias a ellas, sí es posible instaurar o aumentar las conductas deseadas mediante el refuerzo.

Si una conducta es seguida de un refuerzo, es más probable que se vuelva a repetir; y, del mismo modo, si es seguida por un castigo, tenderá a reducirse o desaparecer.

Los estilos educativos basados en estas estrategias han sido utilizados y promulgados en los últimos tiempos, especialmente empleando el refuerzo positivo ya que esta obtiene buenos resultados.

Además, en comparación con el castigo, es un método más apropiado, humano y respetuoso, el castigo consiste en aplicar consecuencias indeseadas o en retirar estímulos agradables.

La desventaja del refuerzo positivo es que acostumbra a los niños a actuar en función de lo externo, en base a lo que pueden ganar. 

Cada progenitor y cada familia escoge el estilo educativo que más se adapta a sus necesidades y principios sin embargo, es importante contar con la información adecuada antes de decidir el cómo educar a sus hijos.

Por galuvi

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