El coolhunting es una práctica de publicidad y marketing que consiste en “cazar tendencias” para aplicarlas a nuevos productos o servicios.
Las redes sociales son uno de los espacios esenciales en el desarrollo del coolhunting, en estas la gente se expresa y se explaya en las narraciones sobre sus estilos de vida, sus expectativas y sus deseos.
Recordemos que no se trata de estar atentos a las necesidades de la gente, a sus carencias o dificultades para diseñar productos que resuelvan todo esto ya que la atención se centra en “las tendencias” o hacia dónde corre la masa de gente, como se dice.
Una encuesta realizada por la Universidad de British Columbia le pidió a 353 estudiantes que definieran la palabra cool, la respues de los encuestados fueron claras: la condición principal para ser cool era tener atractivo físico . Ser guapo o sexi.
El verdadero personaje cool es rebelde y disruptivo, como cualquiera puede comprobarlo, los modelos cool siempre parecen enojados y miran como diciendo “me importa un cuerno todo”. Pero, además: “soy capaz de todo”.
Hoy en día la publicidad convirtió la rebeldía social en una rebeldía de portada de revista, los jóvenes que antes se manifestaban en contra de la guerra fueron transformados en chicos que se perforan la nariz o se rasgan los jeans para mostrar cuan disruptivos son.
