La amígdala también tiene como función vincular el significado emocional a nuestros recuerdos ya que nos permite procesar las recompensas y favorece la toma de decisiones.

A pesar de que la amígdala sea la arquitecta del miedo y la amenaza, podemos regular su actividad para que medie en emociones más estimulantes y positivas, la música, un paseo o cualquier actividad que produzca oxitocina puede reducir su hiperactividad.

Hay estrategias para regular la actividad de la amígdala y vivir mejor:

  1. Paseos por entornos naturales

El cerebro está hambriento de campo, bosques, tierra, mares y escenarios naturales.
Esos son, al fin y al cabo, nuestros orígenes y raíces, pero en los escenarios de cemento cotidianos apenas tenemos tiempo para conectar con dichos universos saludables. 

  1. Activa tus sentidos para relajar tu mente

Sentir, saborear, escuchar, oler… Nuestros sentidos nos conectan con el momento presente y si hay algo que necesita nuestro cerebro, es reducir la carga de pensamientos y estrés. 

  1. Técnicas básicas para regular el estrés

Una estrategia esencial para regular la actividad de la amígdala es aplicar técnicas del manejo del estrés en el día a día.
Con ellas evitaremos no solo esa sobreactivación de dicha estructura cerebral, sino que podremos prevenir estados de ansiedad.

  1. La conexión social positiva, la gran productora de oxitocina

En efecto, si deseamos modular y regular esa actividad excesiva de la amígdala, la clave está en producir oxitocina.

Recordemos una vez más que el cerebro es un órgano muy plástico que podemos modificar con nuevos hábitos, basta con reducir el impacto del estrés, aferrarnos al momento presente y favorecer la conexión social.

Por galuvi

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