El síndrome de burnout, también conocido como “síndrome del trabajador quemado”, el cual viven muchos trabajadores se ven superados por su situación laboral.
Este fenómeno se origina habitualmente por una sobrecarga de trabajo o por una incapacidad que llega a manifiestar el trabajador.
Las principales causas son:
- Jornada laboral excesiva
Cuanto más extensa sea la jornada laboral de la persona hay más posibilidades de que esta tenga mayor dificultades a nivel cognitivo físico o emocional. - Monotonía del trabajo
La falta de diversidad de ocupaciones o de responsabilidades semanales en el trabajo pueden acabar por desmotivar al trabajador. - Demasiadas responsabilidades
Resulta evidente que un trabajo en el que nos pidan más responsabilidades, también irá acompañado de una mayor presión por el miedo a fracasar. - Pocos incentivos
Cuando el empleado recibe una baja remuneración o un sueldo que según él no se ajusta a su trabajo realizado puede acabar puede acabar generando sentimientos de frustración. - Clima laboral negativo
Los climas laborales negativos no promueven en absoluto el buen trabajo en equipo y en ocasiones estos contextos también pueden afectar a la productividad. - Mala comunicación
Una mala comunicación dificultará el tránsito de información entre los distintos actores que trabajan conjuntamente para lograr los objetivos empresariales. - Acoso laboral
Este tipo de prácticas acostumbran a minar la salud psicológica de las personas y también su salud física. - Falta de autonomía
Este tipo de práctica que atenta a la libertad que tiene el empleado para trabajar también puede sobrecargarle en las emociones. - Sobrecarga de funciones
Una sobrecarga de funciones también acostumbra a ser la causa principal en el desarrollo de un síndrome de burnout por parte de los trabajadores. - Precarización laboral
La falta de medios en el trabajo diario por parte del trabajador y la utilización de herramientas ineficientes.
