La ansiedad es un estado de tensión en el cuerpo y la mente que se origina por la manera en que actuamos y pensamos. A menudo, cuando la ansiedad es elevada buscamos frenos para reducirla, combatirla, minimizarla. Así es que echamos mano a diversas prácticas, como meditar, yoga, entre otras. Estas actividades nos dan un respiro al ajetreo, al malestar y la tensión. Por cierto, también pueden convertirse en buenos hábitos saludables.
Entonces, para reducir la ansiedad y el estrés hay varios caminos. Por un lado, es necesario encontrar lo que causa la tensión y realizar los cambios necesarios. Por otro lado, es bueno mover la balanza de las sensaciones y emociones en positivo y aquí entran las actividades relajantes y la celebración.
Celebrar es un momento de toma de conciencia en la que empleamos dos grandes aliados del bienestar: la gratitud y la valoración. Ambos son disparadores de emociones positivas o agradables.
La gratitud tiene importantes implicancias favorables para la salud, las relaciones sociales, y colabora en reducir los niveles de ansiedad y estrés. En el campo de la psicología positiva son numerosos los estudios que afirman que poner en práctica el agradecimiento permite activar la emoción de la gratitud y con ello tener una vida más satisfactoria.
La valoración de lo que es bueno para ti, de tus relaciones, de lo que tienes, de lo que se te da bien hacer, la valoración de pequeños aspectos del día a día… Todo ello suma a tu calidad de vida, porque justamente la satisfacción con la vida es producto de la valoración positiva de la misma.
Recuerda que valorar, agradecer, tomar conciencia y compartir son ingredientes esenciales para tu bienestar y felicidad.
