Qué es el feminismo interseccional

La activista Kimberlé Crenshaw en 1989 acuña el término interseccionalidad que hace referencia al enfoque por el que cada sujeto sufre opresiones o discriminaciones en base a su pertenencia a diferentes categorías sociales, entre las que encontramos género, raza, clase, etnia, discapacidad, sexualidad, etc.

Estas opresiones interaccionan entre sí y están entrecruzadas, por lo que deben analizarse de manera simultánea y fusionada, y no como categorías separadas e independientes, para abordar y poder comprender por completo la propia identidad. Esto último implica no analizar la experiencia como “mujer” e “inmigrante” separadamente, sino como “mujer inmigrante”.

La interseccionalidad, por lo tanto, pone de manifiesto que no es lo mismo la experiencia de una mujer mujer blanca de clase media que la de una mujer negra de clase baja debido al componente de la raza, así como no lo es el de una mujer negra de clase media que ejerce como médica y el de una mujer negra inmigrante pobre debido al componente de clase. 

La interseccionalidad defiende que cuanto más se desvíe un sujeto de la norma, en este caso hombre blanco rico heterosexual, se verá atravesado por más dicriminaciones u opresiones, entrecruzadas entre sí.

Sin embargo, antes de la aparición del término «interseccional», esta denuncia al feminismo como movimiento no representativo de la realidad y opresiones de todas las mujeres ya se realizó al movimiento sufragista, principios del siglo XX, entre otras por Sojourner Truth y Flora Tristán. Sojourner fue una esclava negra que habló de la doble opresión de ser mujer y negra, mientras que Flora pone de manifiesto la doble opresión de ser mujer y obrera.

Feminismo interseccional: definición

Por lo tanto, el feminismo interseccional es aquel que reconoce que no existe un solo eje de opresión, el género, que tenga que ser tenido en cuenta en la teoría y la práctica del movimiento feminista, lo que sería feminismo transversal, que omite las opresiones y defiende la categoría mujer como unitaria y abstracta.

Más bien, el feminismo interseccional reconoce y defiende que existen múltiples ejes de discriminación entrecruzados. Este feminismo es el que rompe con la universalidad de la experiencia de mujer y es construido por la diversidad de mujeres y sus experiencias y luchas.

Por lo tanto, el feminismo interseccional no se basa en la premisa de unificar la identidad y buscar los intereses compartidos por todas las mujeres, si no que surge a raíz de reconocer las distintas necesidades y experiencias de todas las mujeres, y defiende las alianzas como base de la organización colectiva del movimiento.

Feminismo interseccional: qué es, tipos, libros y frases - Feminismo interseccional: definición

Feminismo interseccional: tipos

Con esta descentración del sujeto político del feminismo y a raíz del feminismo interseccional, se incluyen diferentes feminismos ya existentes y previos al concepto de feminismo interseccional, así como surgen otros nuevos. Los diferentes feminismos nacen de la necesidad de completar la teoría feminista y son un reflejo de las distintas preocupaciones y discriminaciones de las mujeres.

  • Feminismo negro: en cuanto a la categoría de “raza”, es durante el movimiento de defensa de la identidad negra en los años 60 cuando el feminismo negro critica la representación que se hace de las mujeres negras desde el discurso hegemónico predominante. Defendieron la existencia de la interseccionalidad de raza, género y clase.
  • Feminismo lésbico: se populariza entre 1970 y 1980, surge de la unión del movimiento feminista y del homosexual, y analiza la discriminación de las mujeres desde el eje de la heterosexualidad obligatoria como sistema e institución. Asimismo, critica la discriminación de las mujeres lesbianas dentro del movimiento feminista hegemónico.
  • Feminismo chicano: movimiento iniciado por las mujeres hispanas que sienta las bases del pensamiento fronterizo y refleja el ser y venir de una frontera. Exigen su derecho a reconocerse con más de una identidad no reconocida hasta el momento por el feminismo imperante.
  • Feminismo indígena: movimiento en el que las mujeres tienen una doble militancia o lucha: la lucha de género y la lucha por la autonomía de sus raíces y pueblos, así como la defensa de su cultura.
  • Feminismo árabe: feminismo del mundo árabe de finales del siglo XX que defendía los derechos de las mujeres, la identidad laica y la independencia de la dominación colonialista europea.
  • Feminismo gitano: busca la igualdad real entre mujeres y hombres, pero además critican y señalan los privilegios étnico-raciales y socioeconómicos como fuente de opresión de las mujeres gitanas.
  • Feminismo socialista: este movimiento sitúa la opresión de las mujeres no solo en el sistema patriarcal, sino en el capitalista, defendiendo que la liberación de la mujer solo será realidad cuando se ponga fin a ambos sistemas.
  • Transfeminismo: a parte de lucha por la liberación de la mujer, conceptualiza el género como un sistema opresivo que busca controlar, limitar y adaptar aquellos cuerpos que no se adecuan a los normativos socialmente.

Estos son algunos de los movimientos feministas que pueden identificarse a día de hoy, sin embargo, la realidad es cambiante y continuamente surgen voces de mujeres y activistas que denuncian las opresiones que viven el colectivo al que pertenecen, como las mujeres discapacitadas, prostitutas, neurodivergentes, etc.

Es necesario escucharlas a todas y realizar un ejercicio de reflexión crítica sobre nuestras propias ideas, actitudes y prácticas dentro del feminismo.

Por galuvi

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