Cada uno de nosotros evidenciamos unos gustos, un patrón de comportamiento y también de personalidad. 

Es más, podríamos decir incluso que cada familia también promueve sus propias formas de procesamiento emocional.

El problema reside en que muchas veces ni siquiera somos conscientes de cómo reaccionamos ante lo que experimentamos en nuestro interior, nos resulta más fácil explicar cuál es nuestro género literario favorito, que definir nuestro estilo de procesamiento emocional. 

Las 5 formas de procesamiento emocional

  1. Evitación: mejor dejo a un lado lo que siento ahora

La evitación es la conducta que refuerza muchos de nuestros patrones más patológicos

  1. Externalizar: dejar que la emoción estalle

Dejarse llevar por la emoción sentida sin poner filtros ni barreras trae siempre serias consecuencias.

  1. Supresión: cuando engullimos lo que duele

En este caso, lo que hacemos es interiorizar la emoción, reprimirla y hacer como si no estuviera presente, la supresión no es lo mismo que la evitación. En este caso, no escapamos de la tristeza, el miedo o la angustia.

  1. Egodistónico: ¡no sé qué hacer con lo que siento!

La egodistonía aparece cuando hay algún aspecto interno con el que no nos sentimos bien ya que la sensación suele ser la de falta de armonía. 

  1. Regulación positiva: el equilibrio emocional como fuente de bienestar

Si nos preguntamos cuál es la fórmula para cuidar de nuestra salud mental, la más decisiva es el correcto procesamiento emocional, es la capacidad de usar y regular lo que sentimos de manera adaptativa nos confiere poder, sensación de control y bienestar.

El procesamiento emocional es el mecanismo que te permitirá tener un mayor sobre ti para disfrutar mucho más de la vida.

Por galuvi

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