Existen diferentes tipos de liderazgo dentro del entorno laboral en donde cada uno de ellos nos dará ventajas y desventajas.
Dentro de algunas organizaciones, incluso, coexisten diferentes estilos de liderazgo según las tareas o los objetivos que se deben cumplir.
¿Cuáles son los tipos de liderazgo más habituales?
- Liderazgo laissez-faire
También conocido como liderazgo delegativo, es un estilo de no intervención y falta de feedback regular. El nombre hace referencia a la palabra francesa “dejar pasar” o “dejarlo ser”.
Este es un estilo que interviene solo cuando es necesario y con la menor cantidad de control posible, llegando a ser un estilo no autoritario.
Ventaja: libera la creatividad y ayuda a sentirse más satisfecho con el trabajo que se realiza.
Desventaja: los proyectos o las fechas de entrega pueden no cumplirse cuando los miembros del grupo no son dirigidos correctamente
- Liderazgo autocrático
Permite que los supervisores tomen decisiones y fijen las directrices sin la participación del grupo.
El líder concentra todo el poder y nadie desafía sus decisiones.
Ventajas: puede ser efectivo en ambientes de trabajo en los que las decisiones necesitan tomarse rápidamente
Desventajas: no tiene en cuenta la opinión de los trabajadores
- Liderazgo demócrata
Este tipo de liderazgo se caracteriza por crear entusiasmo entre los trabajadores al priorizar la participación de todo el grupo.
Ventajas: se gana al equipo porque los empleados contribuyen en el proceso de decisión
Desventajas: requiere que el líder posea gran habilidad para mantener la motivación y la colaboración de quienes le siguen - Liderazgo transaccional
Se basa en transacciones, es decir, en procesos de intercambio entre los líderes y sus seguidores.
Ventajas: va orientado a los objetivos
Desventajas: el individuo está motivado por el dinero y otros beneficios o recompensas, cuyo comportamiento es bastante predecible - Liderazgo transformacional
Emplean niveles altos de comunicación para conseguir los objetivos y aportan una visión de cambio.
Ventajas: aportan mayor flexibilidad al funcionamiento de las empresas.
Desventajas: se concentra en cualidades intangibles, como la visión, los valores compartidos y las ideas, con el propósito de crear relaciones
