Los niños pueden tener que enfrentarse a una amplia gama de temores, muchos de ellos evolutivos y propios de su edad, y otros patológicos. En cualquier caso, para ellos puede ser complicado lidiar con emociones muy intensas. Es aquí cuando los padres pueden proveerles de herramientas que les ayuden a superar sus miedos.
1. Cuidar el contenido que se consume
El miedo es una emoción natural que cumple una función, y que aparecerá en múltiples ocasiones en la vida de un menor. Sin embargo, algunos temores están muy relacionados con el contenido que los niños consumen en películas, series o redes sociales. Supervisar estos contenidos es más importante de lo que pensamos, a fin de que no queden expuestos a imágenes o ideas que no son aptas para su nivel de madurez.
2. Explicar y educar en emociones
Los niños, al igual que los adultos, pueden sentirse desbordados cuando una emoción intensa les asalta. En estos momentos, comprender lo que está ocurriendo aumenta su sensación de control. Por esto, es necesario explicarles qué es el miedo, cómo se manifiesta, qué situaciones lo generan con facilidad y qué podemos hacer con él.
3. Permitirles sentir y expresar
Además, es fundamental ofrecerles un espacio seguro para expresarse. Con frecuencia, los adultos minimizamos los temores de los niños, les restamos importancia o, incluso, los ridiculizamos. Lo que conseguimos con esto es que dejen de compartir sus temores con nosotros, ya que no estamos siendo de ayuda para ellos.
4. Otorgarles un papel activo a los niños al superar sus miedos
En lugar de decirles directamente qué hacer, es muy positivo generar una charla en la que, con preguntas abiertas, les animemos a poner palabras a lo que están sintiendo. Lo bueno de lograr este objetivo es que podemos ayudarles a generar un relato que les ayude de lo que les sucede.
5. Ofrecer modelos de afrontamiento
Este es uno de los pasos más importantes, ya que gran parte del aprendizaje de los niños es vicario; es decir, se produce observando cómo otras personas afrontan las situaciones. Los padres, como principales referentes, son grandes modelos en cuanto a estilos de afrontamiento, pero también pueden adquirirlos de otras fuentes.
Por ejemplo, leyendo cuentos infantiles que hablen sobre el miedo del niño, viendo películas relacionadas o recreando una escena mediante el juego simbólico. Al identificarse con los personajes, los menores pueden interiorizar una serie de pensamientos y conductas que les ayudarán a superar su temor.
6. Practicar autoafirmaciones
Para ello, se pueden diseñar junto con el niño algunas frases sencillas y positivas que puede repetir en forma de mantra para darse ánimo y coraje al momento de afrontar la situación temida. Por ejemplo, “yo puedo lograrlo” o “voy a estar bien”.
7. Entrenar en técnicas de respiración
Las técnicas de respiración son muy efectivas para controlar los síntomas físicos del miedo. Hablamos de ejercicios sencillos que el niño puede aprender en poco tiempo y poner en práctica siempre que necesite calmarse o afrontar un temor.
8. Buscar ayuda profesional para ayudar a los niños a superar sus miedos
Cuando el miedo causa gran angustia, se prolonga en el tiempo más allá de lo esperado o resulta muy limitante para el menor, es necesario antes de aplicar estrategias generales, hacer una evaluación de lo que está pasando. Piensa que detrás puede haber una situación de acoso o de maltrato, y actuando sobre la sintomatología solo estamos apagando las señales que nos advierten de lo que está ocurriendo.
