El suicidio es un problema de salud pública que afecta profundamente a familias, comunidades y sociedades enteras. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), es la cuarta causa de muerte entre personas de 15 a 29 años. En México, la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA) señala que la tasa de incidencia es de 11.4 en hombres y 2.5 en mujeres, una diferencia que refleja factores culturales y de género que requieren atención urgente.
Con el fin de visibilizar y prevenir, cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. La prevención es la herramienta más poderosa que tenemos.
Señales de alerta
Aunque no siempre son evidentes, existen señales de alarma que conviene conocer:
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Hablar sobre querer morir.
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Expresar culpa, vergüenza o sentirse una carga.
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Sentimientos persistentes de vacío, tristeza intensa, ansiedad o agitación.
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Mencionar dolor físico o emocional significativo.
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Cambios en el comportamiento como aislamiento, regalar pertenencias valiosas, consumo excesivo de sustancias o variaciones abruptas en el estado de ánimo.
El doctor Santiago Treviño San Martín, residente de Psiquiatría en el Hospital Central Militar, explica que no todas las personas que cometen suicidio padecen depresión. Existen otros factores de riesgo como ansiedad, psicosis, trastornos de personalidad, dolor crónico, consumo de sustancias, violencia y crisis económicas.
Escuela y trabajo: espacios clave en la prevención
La prevención comienza en los entornos cotidianos. En la escuela, contar con docentes capacitados para identificar a estudiantes en riesgo puede salvar vidas. La educación emocional, la reducción del estigma y los protocolos de crisis son fundamentales.
En el ámbito laboral, la estabilidad puede ser un factor protector. En contraste, la precariedad o ambientes tóxicos incrementan el riesgo. Promover la salud mental en el trabajo implica prevenir el acoso, fomentar programas de bienestar y capacitar a líderes para reconocer señales de alarma.
Más del 80% de las personas que intentan suicidarse o se suicidan buscaron ayuda en el mes previo, ya sea en un centro de salud o con un familiar. De ahí la importancia de escuchar, acompañar y canalizar hacia atención profesional a tiempo.
En México existe la Línea de la Vida al 800 911 2000, disponible 24/7 y gratuita, donde profesionales ofrecen apoyo y orientación. También está SAPTEL (800 472 7835) y Locatel en la CDMX (555 658 1111), además de los Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (CECOSAMA) que brindan atención presencial sin costo, de ser necesario, se puede buscar apoyo de urgencia en centros de salud especializados, como el Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez y el Instituto Nacional de Psiquiatría
