Cuando llegamos a estar una relación y esta no cumple los requisitos más los elementos de convivencia pueden llegar a afectar de una u otra forma a cada uno de los miembros.
Una relación tóxica es aquella en la que se produce de manera voluntaria un daño hacia una parte o incluso puede ser hacia ambas personas de la relación.
¿Cómo saber si me están dañando?
- Buscas la aceptación constantemente
Las personas con dependencia hacia otra persona suelen creer que su felicidad está vinculada necesariamente a la otra y que jamás serán felices sin esa otra parte. - Sientes miedo
Cuando en una relación se basa en el miedo, una de las personas se por la evitarían de ciertas reacciones causando a la larga daños en la salud mental. - Evita conflictos
Este miedo generalmente acaba provocando, como se ha indicado, que la persona que lo siente acabe cediendo en todo y accediendo a cualquier de las peticiones o exigencias que tenga la persona dominante, para evitar cualquier tipo de discusión. - Tu autoestima baja
Las personas acabe desarrollando una baja autoestima al tratar habitualmente con una persona que desprecie su autoconcepto. - Se aleja tu círculo social
Cuando hay una relación tóxica de por medio, ocurre un progresivo deterioro consciente y activo de ese vínculo de aislar a la persona. - Asumes con naturalidad los intentos de control
Los intentos de control permanente y los celos pasan a ser un elemento cotidiano en las relaciones tóxicas, hasta el punto de que nadie los cuestiona. - Te culpas por los abusos
Es común que una parte de la relación llegue a culparse de estar sufriendo ese rol de víctima.
Una relación tóxica no sólo se basa en la humillación sino también puede ser por abuso sexual e incluso agresiones sexuales.
