Dicen que la educación más importante se genera fuera de las aulas de clase, y así es: la educación más significativa nace y se da en el hogar. Es por eso que los padres son los principales responsables de inculcar en los niños buenas prácticas y hábitos benéficos para su vida; el hábito del estudio es uno de ellos.

Muchos adultos tienen la falsa creencia de que los hábitos deben inculcarse cuando los niños “entienden” mejor el mundo que los rodea; sin embargo, los niños son muy inteligentes y en sus primeros años de vida absorben todo con más facilidad.

Pero, ¿cómo se puede crear un hábito?

Primero hay que pensar que los hábitos comienzan a generarse desde temprana edad con las necesidades básicas, cuando los niños empiezan a responder a preguntas sencillas como: ¿cuándo comer?, ¿cuándo dormir?, ¿cuándo atender las necesidades de higiene?…

Sin embargo, a medida que los niños crecen, sus necesidades también lo hacen, por eso se vuelve necesario crear hábitos distintos.

Y sí, al principio puede ser complicado, por eso hoy te compartimos una serie de tips para lograr que tus hijos generen buenos hábitos de estudio:

1. Toma en cuenta que los niños aprenden con el ejemplo

Si esperas que tus hijos tomen los cuadernos de la mochila mientras tú te la pasas viendo televisión o pegado al celular, tendrás que esperar sentado. Los niños aprenden con el ejemplo, necesitan ver que tú también tienes hábitos y los respetas. Si quieres que sean niños lectores, lo lograrás con mayor facilidad si te conviertes en un papá lector.

2. Crea horarios específicos

No es necesario que conviertas a tu hijo en un robot que depende de la hora para cumplir con sus actividades, pero sí puedes establecer algunos rangos de horarios definidos para cada actividad. Con esto estarás abonando a su sentimiento de disciplina.

Una buena idea es que esos horarios los establezcas con él. Un ejemplo podría ser resumido en esta frase…

“Llegando a casa del colegio: quitarse el uniforme, sentarse a comer, hacer la tarea, leer 20 minutos, jugar 1 hr, bañarse, cenar, lavarse los dientes, etc.”

3. Siempre recompensa su esfuerzo

Si toda la semana tu hijo fue disciplinado y siguió los hábitos establecidos, es recomendable que reconozcas su esfuerzo, ya sea que le permitas invitar a un amiguito a casa o que haga alguna otra actividad que lo libere de sus responsabilidades. 

La intención es que tu hijo constantemente conozca los beneficios de su esfuerzo; de esa manera, sabrá que ser disciplinado trae cuantiosas recompensas a corto, mediano y largo plazo.

4. Continúa con la práctica

Es común ver que este tipo de hábitos comienzan con mucha fuerza, pero a la larga se van deteriorando. Por ejemplo, las primeras semanas tu hijo respeta sus horarios y responsabilidades, pero después de pasar uno o dos meses, ambos –tantos padres como hijos– se van olvidando de la rutina diaria. 

Por eso debes tener muy presente la famosa frase: «la práctica hace al maestro», y es que generar un hábito puede resultar sencillo, pero mantenerlo es el verdadero reto.

Ahora, tampoco está nada mal seguir esta guía para crear hábitos positivos en nosotros, como adultos.

Recuerda, el ejemplo es el rey de la enseñanza y la educación en nuestros hijos.

Por galuvi

Información divertida, ligera y entretenida, sin dejar de lado los datos útiles y relevantes. Historias que nos inspiran para hacer del mundo y nuestro entorno un lugar mejor; hallazgos asombrosos, triunfos y éxitos compartidos.