Las plantas necesitan sol para crecer y estar esplendorosas. Pero no todas. Si tu casa no tiene mucha luz o tu terraza está a la sombra, aquí tienes 12 plantas que viven como reinas lejos de los rayos del sol. Toma nota
1. Helecho, perfecto para ambiente secos
Marcó tendencia en 2019 y encontramos esta planta de sombra tanto en el exterior como en el interior de nuestras casas. Además de su valor decorativo, el helecho, al desprender humedad, es un buen aliado para mitigar la sequedad. Puedes colgarla en el dormitorio para dormir mejor.
2. Calatea crocata, limpia y da esplendor
Tener una calatea te ayudará a mantener el ambiente limpio y aportará un plus decorativo al lugar donde la coloques. Se la conoce también como la planta de la oración y existen diversas variedades. La calatea crocata, por ejemplo, destaca por sus flores anaranjadas ideal para decorar en los meses otoñales. Y porque le encanta la sombra, claro.
3. Cala, para fuera y para dentro
Puede vivir en lugares de semisombra o sombra total, aportando elegancia y delicadeza a cualquier rincón. Así que es genial para tener en el interior de tu casa o para acompañar al resto de tus plantas de exterior en el jardín o la terraza. Los cuidados de la cala son muy sencillos. Lo más importante es controlar la cantidad de agua que le suministras. No hay que encharcarla, pero tampoco dejar que el sustrato se seque del todo. Es una planta de sombra muy agradecida.
4. Azalea, un aire de ensueño que requiere atención
Sus pétalos con ribetes ondulados y su color rosa aportan un toque naif y romántico y la convierten en una planta de sombra –y con flores– muy especial. Aunque requiere bastantes cuidados, la azalea filtra el aire, sobre todo los químicos de los materiales de la construcción, como el aislamiento de espuma de poliuretano y madera contrachapada. Además, los japoneses creen que es una planta que transmite buena suerte.
5. Potos, purificadora y agradecida
Una de las trepadoras más conocidas, el potos es muy fácil de cuidar y es muy resistente. Eso sí, aunque se la considera una planta de sombra (la luz del sol directa la quema) sí que requiere cierta cantidad de luz. Además, el potos depura, sobre todo, tres tóxicos: xileno, que puede provocar intensos dolores de. cabeza, vómitos y náuseas; benceno, que provoca fatiga, sueños, mareas y taquicardias y monóxido de carbono. Eso sí, el potos puede llegar a ser muy tóxica para nuestras mascotas.
6. Gardenia, relaja y anima
No solo es bonita sino que, además, una de las propiedades de la gardenia es que es eficaz contra el insomnio. Colócala en el dormitorio y deja que relaje el ambiente y el ánimo. En el jardín, te embriagará gracias a su aroma dulce similar al del jazmín. Eso sí, ten en cuenta que, si le privas demasiado de la luz, no te deleitará con sus flores.
7. Sansevieria, una ayuda para dormir
Esta planta de sombra es muy versátil. La puedes tener en cualquier rincón. También aguanta temperaturas elevadas y bajas, de hasta -5ºC. Aunque no es fan del sol directo, la ausencia de luz puede hacer que su crecimiento sea aún más lento. Gracias a sus propiedades, puedes colocarla en el dormitorio hará que duermas a pierna suelta, ya que mejora el aire absorbiendo el dióxido de carbono, el formaldehído, el benceno y el tricloroetiteno.
8. Diafembaquia, ni luz ni humedad
Es una planta perenne y exótica que aporta un elegante toque deco gracias a sus grandes hojas verdes, salpicadas de manchas variegadas. Es una de las plantas que mejor tolera la sombra y no le gusta ni la luz del sol directa ni la humedad constante. Sus bonitas hojas verdes manchadas de color marfil son muy tóxicas, tanto para tus mascotas como para cada miembro de la familia. Si se mastican o se ingieren, se pueden inflamar los labios, lengua o faringe.
9. Espatifilo, la mejor para limpiar el aire
Esta planta de sombra de hojas verdes y flores blancas es una de las mayores purificadoras del aire que existen. Es muy fácil de mantener ya que apenas requiere muchos cuidados. El espatifilo es una compañera perfecta para cualquier zona de estudio o trabajo que se precie.
10. Hortensia, decorativas y sencillas de cuidar
Aunque pueda parecer que son flores muy delicadas y complicadas de cuidar, ¡nada más lejos de la realidad! Las hortensias son perfectas para decorar tu jardín y que este dé un cambio de 360º. Aunque no toleran bien el sol excesivo, ya que pueden quemarse. Sus flores encandilan a cualquiera, sobre todo las azuladas ya que son como grandes globos de flores que cubren este arbusto. Ten en cuenta que, cuando más ácido sea el sustrato, sus flores serán más azules. En cambio, en suelos más alcalinos, serán más rosas. Eso se puede corregir –para que sean más azules– con un abono específico para hortensias.
11. Begonia, colorido en el exterior (pero a la sombra)
Las begonias o flor de azúcar no soportan la luz del sol directa, así que son perfectas para que aporten un poco de color con sus flores a ese rincón desierto que tienes en el exterior. Para que crezcan en todo su esplendor necesitan un suelo bien drenado, sin exceso de humedad y climas cálidos. Un tipo de begonia que cautiva por sus originales hojas es la maculata, como la de la fotografía. Aunque requiere luminosidad vive muy bien en la semisombra.
12. Clivia miniata, florida cuando hace frío
Si tienes un jardín sombrío, dale color plantando clivias. ¡Verás cómo, de repente, todo se ilumina! Sus hojas son como cintas de un verde oscuro intenso y sus flores son naranjas. Además florece en invierno, así que incluso en los meses más fríos dan color a los jardines.
Propiedades de las plantas de sombra
Las plantas que viven en sombra se caracterizan por tener grandes hojas. De ese modo, pueden captar la mayor cantidad de luz posible. Sus flores suelen ser pequeñas y son perfectas para decorar tanto el interior de casa como un rincón de la terraza o jardín donde no le toca el sol. Eso sí, cada una luego necesita sus cuidados específicos.
Dónde plantar las plantas de sombra
Muchas plantas las puedes plantar en el exterior, ya sea la terraza, el balcón o el jardín. En cambio, otras especies prefieren vivir dentro de casa. Dependerá del clima y de sus necesidades para desarrollarse. Si las pones en el exterior, asegúrate de que es un rincón en el que no da el sol directo demasiadas horas, ya que estas especies se pueden quemar. Y, si las colocas en el interior de tu hogar, evita siempre las corrientes de aire y las fuentes de calor –o frío–, como la calefacción o el aire acondicionado.
Cómo cuidar las plantas de sombra
Al igual que todas las plantas, aunque no necesiten el sol directo, sí que es necesaria la luz indirecta para que se desarrollen completamente. Hay otros cuidados que tienes que tener en cuenta:
- Garantiza un buen dranaje. Cuando las plantes, puedes colocar una capa de grava debajo del sustrato para que el agua drene bien y no se encharquen. Otra opción es colocar un plato con guijarros y agua debajo de la maceta. La evaporación mantendrá la planta hidratada y más sana, además de generar humedad en el ambiente –a las plantas les encanta–.
- Riega siempre con moderación. Lo importante es no encharcar la tierra, pero tampoco dejar que se seque. Un buen truco es meter el dedo en el sustrato para comprobar la humedad, ya que puede que parezca seco, pero en las capas inferiores aún cuente con agua para abastecer a la planta.
- No dejes el plato encharcado. Cuando la tierra haya absorbido la que necesita, retira el resto del plato.
- No dejes de pasarla a una maceta más grande cuando veas que la planta lo necesita. La mejor época es el final del invierno y, mejor, a una hora del día en la que las temperaturas no sean demasiado altas. Y si es nueva, espera al menos una semana a cambiarla de maceta para que, primero, se aclimate a tu casa.
- La importancia de la poda. Lo más adecuado es hacerlo durante los meses en los que la planta está latente (de octubre a marzo), pero ante todo es importante que no la hagas en época de crecimiento.
