Este desgaste extremo prolongado se ha bautizado como “burnout amoroso”, un síndrome muy común que sufren muchas relaciones.
Los síntomas principales son fatiga y agotamiento, falta de sueño, frustración, además se culpa a las personas de alrededor, quienes lo sufren prefieren aislarse y renunciar a la vida social, se sienten solos, sufren ataques de ansiedad.
La sensación de fracaso en la pareja puede llevar a que cada uno se cuestione su capacidad de amar y ser amado, además de que puede existir una falta de confianza dentro de esta misma.
Para arreglarlo o que la cosa no vaya a más, los expertos nos dan consejos, como hablar sobre esta situación, ya que puede ser que el emisor no sepa expresarse con claridad o que el receptor no sepa escuchar, normalmente es una mezcla de los dos.
Las personas que tienen este síndrome debe ponerse alerta, dejarse ayudar y aconsejar, y ver que hay un problema que puede ser individual, de dos o bien colectivo que puede superarse.
