Es conocido que el rectoano es el tracto final del Tubo Digestivo, por tanto anatómica y fisiológicamente esta preparado para la “salida” de materia fecal y gases. Ante una relación sexual por vía anal se debe tener en cuenta que existe un esfínter o músculo anal el cual esta preparado para dilatarse de adentro hacia fuera o contraerse a fines de regular las deposiciones.
Es fundamental que se tomen precauciones para evitar lesiones, fundamentalmente fisuras anales, las que a su vez producen mayor presión de cierre y dolor al tener relaciones. Por ello es recomendable, realizar una dilatación manual lenta y progresiva con “lubricación”.
Además, se deben tomar las mismas precauciones de profilaxis para evitar la transmisión de enfermedades sexuales como el VIH y/o los condilomas, entre otras. Estas últimas, son verrugas, dentro y fuera del ano, provocadas por el HPV (Virus del papiloma humano) las cuales pueden malignizar y derivar en un cáncer.
Esta vía sexual, aumenta las posibilidades de transmisión de enfermedades dado el reservorio que conforma la ampolla rectal. Otras medidas a tener en cuenta, es la higiene amplia y constante, si se produce un acto sexual por vagina y luego por ano o viceversa.
Existen tratamientos para las fisuras; inflamación (rectoanitis), hemorroides, y verrugas, entre otras. Cuanto mas pronto se acuda a la consulta con el coloproctólogo, más sencillo y rápido será el tratamiento a elegir.
¿Se puede tener relaciones anales luego de una cirugía rectoanal? Es conveniente esperar de dos a tres meses; sobre todo si se realizó la cirugía llamada “Anoplastía”, efectuada por un proctólogo; para evitar escurrimiento, pérdida de gases, sangre o materia fecal líquida. Antes de tener relaciones, es recordable consultar con el profesional.
