La introspección es un acto de autoconciencia que implica pensar y analizar tus propios pensamientos y conductas, siendo una de las características definitorias del ser humano. Somos naturalmente curiosos sobre nosotros mismos.
Repetimos nuestras propias experiencias y acciones con la esperanza de entender quiénes y cómo somos, pero el término también se emplea para hacer referencia a una técnica experimental que consiste en analizar los propios pensamientos y sentimientos de forma estructurada y rigorosa.
Por lo tanto, cuando hablamos de introspección, podemos estar hablando del proceso informal de reflexionar sobre uno mismo o el método formal empleado en investigación experimental en psicología hace muchos años.
Tipos de introspección
Los psicólogos diferencian entre dos tipos de introspección:
- Autorreflexión: es la forma positiva de introspección a través de la cual atribuimos significados e importancia a nuestros pensamientos y acciones, aceptando y aprendiendo de nuestros errores y aumentando la autoconciencia.
- Autorumiación: es la forma negativa de introspección, donde la persona se obsesiona con sus defectos, duda de sí misma y su autoestima se ve mermada.
Parece ser que ciertos rasgos de personalidad favorecen la experimentación de la forma positiva o negativa de introspección.
