Hay noticias que vale la pena celebrar, especialmente cuando hablan del talento, la educación y el esfuerzo colectivo. Una de ellas es el reciente reconocimiento obtenido por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que logró posicionarse nuevamente entre las mejores instituciones de educación superior del planeta.
De acuerdo con la edición 2027 del QS World University Ranking, la máxima casa de estudios de México avanzó del lugar 110 al 86 a nivel mundial, consolidándose como la universidad mexicana mejor evaluada en este prestigioso listado internacional.
Cada año, el ranking QS analiza miles de instituciones de educación superior de más de 100 países. En esta edición participaron 8,808 universidades, 341 más que en el ejercicio anterior, lo que hace aún más relevante el avance obtenido por la UNAM.
La evaluación considera diversos indicadores, entre ellos la reputación académica, la opinión de empleadores, la relación entre profesores y estudiantes, la calidad de la investigación, la presencia internacional, la empleabilidad de los egresados y los esfuerzos en materia de sustentabilidad.
Uno de los aspectos en los que la universidad volvió a destacar fue la reputación académica, donde obtuvo una calificación de 99.3 puntos, ubicándose entre las instituciones más reconocidas por la comunidad académica internacional. También registró un importante crecimiento en la categoría de red internacional de investigación, lo que refleja el fortalecimiento de sus vínculos científicos con universidades y centros de estudio de otros países.
Otro dato relevante es su desempeño en empleabilidad. Con una calificación de 94.2 puntos, la evaluación reconoce la capacidad de sus egresados para incorporarse al mercado laboral y desarrollarse profesionalmente en distintos sectores.
Estos resultados colocan a la UNAM junto a instituciones pertenecientes a algunos de los sistemas educativos más sólidos del mundo, compartiendo espacio con universidades de países como Estados Unidos, China y Singapur.
Más allá de los números, este reconocimiento es el reflejo del trabajo cotidiano de miles de académicos, investigadores, estudiantes y trabajadores universitarios que contribuyen al crecimiento de una institución que ha marcado la historia educativa y científica de México.
Y sí, para quienes han pasado por sus aulas, sus pasillos o simplemente admiran su legado, hay razones de sobra para sentirse orgullosamente pumas.
