hombre come y vi una pantalla

Vivimos pegados a las pantallas. Ya sea el celular, la tablet o la computadora, la luz azul nos bombardea constantemente. Pero, ¿sabías que esta exposición puede estar saboteando tus esfuerzos por mantener un peso estable y una relación sana con la comida? Vamos a explorar la ciencia detrás de esta conexión y darte consejos prácticos (y realistas) para minimizar los efectos negativos.

El Problema: La Luz Azul y tu Reloj Interno

Nuestro cuerpo funciona con un reloj interno, el ritmo circadiano, que regula el sueño, el hambre y el metabolismo. La luz azul, especialmente la que emiten las pantallas, imita la luz del sol. Esto puede engañar a nuestro cerebro, haciéndole creer que aún es de día, incluso por la noche.

  • Desajuste del Ritmo Circadiano: La exposición nocturna a la luz azul puede retrasar la liberación de melatonina, la hormona del sueño. Esto altera el ritmo circadiano, lo que puede llevar a problemas de sueño, fatiga y, sí, ¡antojos!
  • Aumento del Hambre y los Antojos: La falta de sueño y el desajuste del ritmo circadiano pueden aumentar los niveles de grelina, la hormona del hambre, y disminuir los niveles de leptina, la hormona de la saciedad.
  • Resultado: ¡más hambre y más antojos de comida! Impacto en el Metabolismo: Algunos estudios sugieren que la exposición a la luz azul, especialmente por la noche, puede afectar negativamente el metabolismo de la glucosa y aumentar el riesgo de resistencia a la insulina.

Soluciones Realistas (Sin Obsesionarse):

No te voy a pedir que tires tu celular por la ventana. Aquí tienes algunas estrategias  prácticas para minimizar el impacto de la luz azul:

  • Filtro de Luz Azul: Activa el filtro de luz azul en tus dispositivos (celular, computadora o tablet) por la tarde/noche. La pantalla se verá más amarilla, pero tus ojos (y tu metabolismo) te lo agradecerán.
  • Aplicaciones de Control de Pantalla: Usa aplicaciones que limiten el tiempo que pasas en ciertas apps o que te recuerden tomar descansos de la pantalla.
  • Crea un Ambiente Relajante: Antes de dormir, atenúa las luces de tu casa y evita las pantallas brillantes. Opta por actividades relajantes como leer un libro (de papel, ¡por favor!), escuchar música suave o tomar un baño caliente.
  • Horarios de Comida Regulares: Intenta mantener horarios de comida regulares, incluso los fines de semana. Esto ayuda a regular tu ritmo circadiano y a controlar el hambre.
  • Prioriza el Sueño: Intenta dormir entre 7 y 8 horas cada noche. Un buen descanso es fundamental para regular el hambre, el metabolismo y el estado de ánimo.

La luz azul es un factor más a tener en cuenta en nuestra relación con la comida y el bienestar general. No es el único culpable, pero entender cómo afecta a nuestro cuerpo nos permite tomar decisiones más informadas y adoptar hábitos que nos ayuden a mantener un equilibrio saludable, sin caer en la obsesión.  ¡Pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia!

Por María Del Castillo

Soy María del Castillo Gutiérrez, licenciada en Nutrición y Maestra en Gestión Directiva en Salud. Me apasiona ayudar a las personas a llegar a sus objetivos, hacerlos conscientes de algo que no sabían que estaba ahí y ayudarlos en los procesos necesarios para sanar su relación con la alimentación. Creo firmemente que la alimentación va de la mano con las emociones y que no podemos abordar una sin la otra.