Amar sin idealizar es sencillo, pero hay personas que nunca lo han logrado, y es que no se trata tanto del individuo en sí mismo, o de que posea unas cualidades realmente excepcionales, sino de la forma que cada uno tenemos de vincularnos.
La idealización no es un proceso natural e intrínseco al amor, son dos sentimientos muy diferentes, pero que solemos experimentar en conjunto debido a pautas culturales y procesos internos.
Cuando idealizamos al otro podemos llegar a sufrir enormemente, pues es posible que aceptemos y toleremos conductas inadmisibles, que nos sacrifiquemos en nombre del amor.
¿Qué podemos hacer para aprender a amar sin idealizar?
- Identifica el patrón
Esto no es sencillo de percibir, ya que nos han hecho creer que en eso consiste el amor. Sin embargo, incluso si logras detectar este patrón en ti, todavía tendrás que tomar la decisión de cambiarlo. - Escucha la realidad
Podemos comenzar por escuchar las opiniones que nuestras personas más cercanas tienen acerca de nuestra pareja y de la relación. - Flexibiliza tus pensamientos
Ser capaz de contemplar los defectos o las áreas de mejora en el otro no quiere decir que dejes de amarle o que la relación tenga que terminar. - Trabaja en tu autoestima
Para dejar de idealizar, es necesario que comiences a ver las cualidades, las virtudes y los logros en ti y sepas reconocer. - Reconstruye tu discurso
Es probable que debas revisar tus creencias respecto al amor y transformarlas hacia una versión más realista y adaptativa.
