“La mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo” – Galileo.

Aún persiste la idea de que acudir al psicólogo es rasgo de debilidad o de atravesar mayores dificultades vitales que otras personas, cuando en realidad es un signo de valentía. De hecho, las mayores resistencias a la hora de emprender una psicoterapia son fruto del miedo a mirarse a uno mismo y descubrirse.

A día de hoy el ser humano aprende y despliega un mayor nivel de consciencia cuando se topa con el dolor y es capaz de salir con resiliencia de situaciones de crisis. Pero los beneficios de conocerse en profundidad y evolucionar como persona, van más allá de gestionar con éxito un problema puntual y con ello mitigar la incomodidad o el sufrimiento.

¿Quieres conocer los beneficios del autoconocimiento y el desarrollo personal?

1. Mayor autorresponsabilidad

Autoconocimiento y autorresponsabilidad van de la mano. El mero hecho de querer conocer a fondo tu propia historia personal ya incita a la responsabilidad y las ganas de cambio.

Con esta nueva actitud dejamos de culpar a los demás de aquello que nos ocurre, asumimos nuestras sombras y errores y vamos en busca de la solución de una forma proactiva, dejando de lado la queja. Dejamos de ser víctimas para ser parte de la solución.

Nos damos cuenta que aquello que sucede fuera es el reflejo de lo que sucede dentro de nosotros, como el eco de la montaña que nos devuelve nuestra propia voz. El autoconocimiento es el eco de nuestra voz interior.

2. Decisiones más acertadas

No quiero decir que el autoconocimiento nos prevenga de equivocarnos, sino que al conocernos mejor somos más capaces de tomar decisiones importantes, dejándonos guiar por nuestros procesos internos, nuestro sentido común y nuestras emociones de un modo integrado. Nuestra intuición está más despierta aportándonos mayor certeza y coherencia.

Apartamos la preocupación por lo que dirán los demás y decidimos en base a nuestra voz interior con firmeza y decisión. Y también aprendemos a dejar de lado lo no importante para escoger lo esencial.

3. Consecución de metas

Tener metas y estar dispuestos a perseguirlas requiere no solamente de ganas, sino también de claridad, perseverancia, valores y buenos hábitos. Conocernos a nosotros mismos nos permite identificar adecuadamente nuestros deseos y expectativas, trabajar sobre nuestras limitaciones y reorientar nuestras capacidades en pos de alcanzar esos objetivos.

El autoconocimiento nos da la oportunidad de extraer claridad apartando esa confusión mental que muchas veces sufrimos y esas emociones contraídas que nos sitúan más cerca del miedo y el bloqueo.

4. Mayor inteligencia emocional

La inteligencia emocional tiene mucho que ver con averiguar sobre nuestras emociones, cómo regularlas y de qué manera dirigir nuestras respuestas. Es una tarea ardua si no conocemos lo básico sobre nosotros mismos.

Además, la gestión emocional no solo tiene que ver con nosotros, sino que implica la mayor parte de las veces a los demás. Cuanto más te conoces más conoces al otro… y viceversa. Consiste en mirarte en el otro para aprender de ti.

5. Buena autoestima

En realidad, la autoestima no tiene grado, no es mucha ni poca, ni alta ni baja. Tiene que ver con conocerse bien o no. Saber de nuestros potenciales y limitaciones, de nuestras destrezas y talentos, es lo que nos alienta a enfrentar la vida con mayor seguridad de nosotros mismos.

Porque no consiste en ser perfecto, hacerlo todo bien y obtener los mejores resultados, sino en ser una persona completa. Sencillamente sabes que puedes vivir de la mejor manera desplegando aquello que eres, que tienes y que sabes hacer.

Una buena autoestima tiene que ver con el compromiso de mejora constante y de autorrealización. Solo puedes amar de verdad aquello que conoces.

6. Mayor empatía

Conocerte y comprenderte mejor a ti mismo, saber de tus estados internos, de tus penas y tus glorias, hace que empatices y conectes más fácilmente con los demás. Ser autocompasivo contigo mismo porque sabes de tus limitaciones y de tus baches, te hará compasivo y comprensivo con los otros.

El autoconocimiento, y por lo tanto el desarrollo personal, te hacen una persona más generosa, altruista y hermanada con tus congéneres. El autoconocimiento te convierte en una mejor persona.

7. Bienestar emocional

Escucho a menudo a muchas personas solicitar ayuda porque no saben por qué se sienten mal, por qué se encuentran desestabilizados emocionalmente y con sucesos en su vida que no desean o que creen no haberlos provocado. Llevan la mirada fuera, cuando las respuestas están dentro.

Saber de ti, saber qué quieres y qué no, elegir de quién rodearte, escoger qué hacer y quién ser en tu vida, es sin duda, una de las mayores garantías de bienestar y paz interior.

8. Sentido de vida

Adentrarte en tu mundo interior requiere de una buena guía de viaje. Que sepas identificar tus dones y talentos, qué te apasiona, qué te resulta fácil porque es intrínseco a tu esencia y qué te aporta significado, te da la oportunidad de emprender una vida con mayor sentido.

Por galuvi

Información divertida, ligera y entretenida, sin dejar de lado los datos útiles y relevantes. Historias que nos inspiran para hacer del mundo y nuestro entorno un lugar mejor; hallazgos asombrosos, triunfos y éxitos compartidos.