La mente cuántica es una teoría reciente que intenta explicar qué es la conciencia. Hoy te hablamos todo sobre ella.
La mayoría de las personas están familiarizadas, aunque sea un poco, con la mecánica cuántica. Es decir, aquella teoría que da cuenta del comportamiento de la física a niveles subatómicos. A menudo se ignoran las aplicaciones prácticas que esto tiene, o cómo se puede relacionar con otras áreas. En el caso de esto último nos encontramos con la mente cuántica.
La mente cuántica, también conocida como la conciencia cuántica, es una hipótesis que plantea explicar el problema de la conciencia. Aunque cuenta con no pocos detractores, hasta el punto de que algunos consideran a sus investigadores como pseudocientíficos, cuanto menos es una teoría interesante que intenta explicar uno de los mayores misterios de la humanidad.
¿Qué es la física cuántica?
Para entender qué es la mente cuántica primero debes comprender, de manera muy superficial al menos, qué es la física cuántica. A principios del siglo XX sucedió un cisma en la interpretación que teníamos acerca del mundo físico. Científicos de la talla de Max Planck, Max Born, Werner Heisenberg, Erwin Schrödinger y muchos otros construyeron los postulados fundamentales de la teoría.
En términos muy simples, todos estos descubrieron que las interacciones físicas a nivel subatómico divergían con los conocimientos físicos que teníamos a nivel macro. Fue necesario crear desde cero un modelo que intentara dar cuenta de esta interacción, modelo que pasaría a denominarse mecánica o física cuántica.
Las interacciones a escalas subatómicas distan de las interacciones a escalas macro. Sin embargo, y hasta donde sabemos, todo lo que hoy podemos ver (y lo que no también) se puede explicar a partir de estas; ya que el Universo está construido sobre la base de las partículas subatómicas. El nacimiento de las estrellas, su muerte, el aire, la luz y todo cuanto puedes ver parte de la base de esta teoría.
Esto salvando muchos detalles enrevesados, por supuesto. Ideas como la superposición cuántica, el entrelazamiento cuántico o el principio de indeterminación de una partícula dejaron de ser ideas dignas de un truco de magia para convertirse en realidad probada a través de la experimentación empírica.
¿Qué es la mente cuántica?

Ahora que entiendes las ideas generales de la teoría interior, puedes comprender qué es la mente cuántica. Las ideas acerca de una conciencia cuántica la encontramos ya en científicos como Eugene Wigner o Freeman Dyson. Sin embargo, en el marco de postulados sistemáticos, podemos decir que los aportes más sólidos nacen de la mano de Roger Penrose y Stuart Hameroff.
El primero, un físico teórico (ganador del Nobel de Física en 2020), el segundo, un anestesiólogo. En sus estudios e investigaciones apuntan que el sistema neuronal que da vida al cerebro forma una extensa red intrincada, en la que la conciencia se explicaría a través de los postulados de la física cuántica. Esto se conoce como modelo Penrose-Hameroff.
La idea dicta que toda esta red la conforman microtúbulos cilíndricos celulares que se acoplan y regulan las funciones sinápticas. De por medio se generaría la conciencia, de manera que la teoría cuántica sería la clave para resolver el problema de la conciencia.
De manera general, se consideran tres posibilidades: a) la conciencia es el resultado de procesos cuánticos en el cerebro, b) los conceptos cuánticos son útiles para entender la conciencia al margen de la actividad cerebral, y c) tanto la materia como la conciencia se consideran aspectos duales de la realidad. Recuerda que hasta el momento no existe una teoría que explique satisfactoriamente qué es la conciencia.
Críticas a la mente cuántica
Como podrás imaginar, la teoría recibió desde sus inicios infinidad de críticas, aunque también algunas alabanzas. Una de las críticas más importantes es que la cuántica se manifiesta, en principio, a temperaturas muy frías (cerca del cero absoluto). A temperaturas cálidas, las interacciones dejan de manifestarse.
La idea dicta que toda esta red la conforman microtúbulos cilíndricos celulares que se acoplan y regulan las funciones sinápticas. De por medio se generaría la conciencia, de manera que la teoría cuántica sería la clave para resolver el problema de la conciencia.
De manera general, se consideran tres posibilidades: a) la conciencia es el resultado de procesos cuánticos en el cerebro, b) los conceptos cuánticos son útiles para entender la conciencia al margen de la actividad cerebral, y c) tanto la materia como la conciencia se consideran aspectos duales de la realidad. Recuerda que hasta el momento no existe una teoría que explique satisfactoriamente qué es la conciencia.
Críticas a la mente cuántica
Como podrás imaginar, la teoría recibió desde sus inicios infinidad de críticas, aunque también algunas alabanzas. Una de las críticas más importantes es que la cuántica se manifiesta, en principio, a temperaturas muy frías (cerca del cero absoluto). A temperaturas cálidas, las interacciones dejan de manifestarse.
La conciencia, en términos muy simples, es el conocimiento que tienes de ti mismo, de tus actos y de quién eres. También, es la capacidad para interpretar y decodificar el mundo externo a ti. Aunque han surgido múltiples teorías para explicar cómo se origina o qué la regula, en realidad sabemos muy poco al respecto. En definitiva, la conciencia es un problema para los científicos.
La conciencia, en términos muy simples, es el conocimiento que tienes de ti mismo, de tus actos y de quién eres. También, es la capacidad para interpretar y decodificar el mundo externo a ti. Aunque han surgido múltiples teorías para explicar cómo se origina o qué la regula, en realidad sabemos muy poco al respecto. En definitiva, la conciencia es un problema para los científicos.
Al margen de todo esto, ten en cuenta que la mente cuántica es una teoría que busca explicar la manera en que se crea la conciencia. ¿Es acaso una teoría perfecta o completa? No en absoluto. ¿Cuenta con un respaldo unánime por parte de la comunidad? Tampoco. Sin embargo, a medida que sepamos más en el futuro de los procesos cuánticos y del cerebro, podremos ahondar más en estas ideas.
