La celulitis aparece en la piel tanto en hombres y mujeres. Hay diferentes tipos, y por supuesto, tratamientos. Mucha gente habla de lo superficial que es, pero, realmente es cuestión de salud y no sólo de estética, y lo que a veces no llegamos a pensar. Es que afecta psicológicamente a las personas en más ámbitos o áreas de las que pensamos. Y sí, tener celulitis puede llevar a la depresión. A la anorexia. A algunas adicciones. Y en muchos casos, a la falta de realidad. ¿Por qué?
La celulitis es la retención de líquidos, el cúmulo de grasa, la falta de circulación de la sangre, producto de mala alimentación, ingesta de drogas, hábitos y falta de ejercicio. Pero no es solo lo que hacemos, o dejamos de hacer: genéticamente, es algo hereditario que no se puede modificar tan fácilmente en muchos casos, y que puede crear problemas en muchas personas ya que aunque en las mujeres las probabilidades son mayores de padecerlas, los hombres tampoco se libran de ello. Y ambos sexos, independientemente muchas veces la edad, sufren por ello, sean adolescentes como adultos. ¿Y Cómo es eso?
¿Cuántas veces hemos visto la modelo perfecta con celulitis en el desfile y criticada por ello? Estéticamente, y no por cuestión cultural, muchas personas preferirían tener unos glúteos perfectos como los de anuncio en vez de una piel de naranja que no es tan agradable visualmente y tampoco al tacto de muchos. Mucha gente se siente bien con la ropa, con la moda, pero a la hora de verse desnudos en el espejo, recordemos, hay gente que no puede ni verse, que no se acepta, o que incluso no van a la playa o piscina por no sentirse a gusto con su anatomía.
Sexualmente, a muchas personas les incomoda su parte celulítica, creando problemas de excitación, de disfrute e incluso de autoestima, negándose a relaciones solo por no sentirse cómodo o cómoda. Por no decir que muchas veces, algunas relaciones, especialmente las de tipo sexual espontánea, terminan muchas veces si físicamente no encajan, y lo que muchas veces no nos dicen por educación o por no quedar mal, es que a muchos hombres o mujeres, las celulitis de algunas personas les resulta desagradable, incómoda y especialmente cuando ya es un problema de salud. No es solo de gustos.
Los hábitos de consumo de drogas como el alcohol y el tabaco desarrollan, acentúan y agravan la celulitis. También la ingesta de algunos medicamentos puede influir en ello, y por supuesto, la alimentación. Comer chocolates sin medida, bollería, helados, galletas, beber poca agua, o al contrario, realizar dietas excesivas de frutas y verduras, realizar las dietas yo-yó que tanto cambian los cuerpos y a veces no vemos los efectos que dejan los cambios de peso también propician problemas mentales. No seamos extremos: una copa, algunos bombones, un buen croissant suele apetecer, y no es malo, el problema es transformar los malos hábitos en círculos viciosos sin un equilibrio adecuado.
Si bien el ejercicio es necesario, dentro de una forma comedida, realizarse tratamientos y masajes son soluciones adecuadas, no olvidemos de la cantidad de personas con problemas de adicción al deporte, a realizar sin parar actividades físicas y ser incapaces de leer un libro o realizar un curso por si engordan, o comerse un bombón en vez de una manzana de postre, o se gastan más dinero en cirugías, liposucciones lipoesculturas o tratamientos muy costosos, en vez de ir de viaje, realizar otras actividades de ocio, cultura, o de otra índole que no sean solo físicas, o simplemente ahorrar, siendo un problema psicológico grave a tratar.
