Crónicas Inevitables: La Domósfera: inmersiva, pero todavía poco empática
La recién inaugurada Domósfera de Puerto Vallarta promete mucho: ver de manera gratuita los partidos del Mundial, disfrutar conciertos, experiencias inmersivas y convertir el recinto en un punto de encuentro para locales y turistas. En el papel, suena como un gran acierto.
Sin embargo, toda experiencia se construye en los pequeños detalles, y ahí parece haber un área de oportunidad.
En redes sociales comenzaron a aparecer comentarios de asistentes que relatan una situación bastante particular. Para las transmisiones de los partidos se colocan sillas que permiten disfrutar cómodamente del evento. Pero cuando llega el momento de los conciertos, el personal retira las sillas sin mayor consideración para dejar el espacio libre y que el público permanezca de pie.
Es probable que la decisión responda a temas de logística o incluso de protección civil. Eso es entendible. Lo que resulta difícil de entender es que no exista una alternativa para quienes simplemente no pueden permanecer de pie durante varias horas.
Porque no todos los asistentes tienen 20 años. También acuden adultos mayores, personas con alguna discapacidad temporal o permanente, mujeres embarazadas o quienes, por cualquier condición de salud, necesitan un asiento para disfrutar del espectáculo.
La Domósfera presume ser el primer domo inmersivo de América Latina y uno de los más grandes del mundo. Su tecnología sorprende, la experiencia visual es impresionante y el proyecto representa una apuesta importante para Puerto Vallarta rumbo al Mundial de 2026.
Pero la verdadera innovación no solo está en las pantallas gigantes o en el sonido envolvente. También está en pensar en las personas.
Quizá bastaría con destinar una zona con asientos permanentes o implementar espacios de accesibilidad durante los conciertos. Un ajuste pequeño que haría una enorme diferencia para quienes desean disfrutar del evento en igualdad de condiciones.
Porque una experiencia verdaderamente inmersiva también debería ser una experiencia incluyente.
