Levantarte de buen humor es el mejor punto de partida para tener un día agradable. Ese primer momento de la mañana imprime un sello a la actitud que vas a tener en las siguientes horas. A su vez, una buena actitud lleva a que tengas la mente más clara, tomes mejores decisiones y logres que todo fluya.

Levantarte de buen humor: ¡prepárate!

Lo primero es hacer o repasar un plan básico de actividades para el día siguiente. Tener el esquema mental de lo que harás mañana hace que se reduzca el estrés. Tener ciertas decisiones ya tomadas suaviza la toma de las primeras decisiones. Así, permitirás que tus neuronas se vayan despertando de manera gradual.

Si hay actividades complejas o preocupantes para el día siguiente, trata de dividirlas en acciones más pequeñas. Es una manera de trazar un rumbo sencillo y viable; además, así también podrás disfrutar de pequeños reforzadores intermedios. Una vez tengas claro tu esquema, lo siguiente es preparar aquello que necesites; la ropa es un buen ejemplo de ello.

Dormir bien: la clave

Lo indicado es que tu cena sea ligera y que vayas bajando el ritmo de actividad hasta la hora de dormir. Seguramente ya lo has escuchado, pero nunca sobra insistir en la importancia de que tu habitación del sueño esté adecuada para el descanso. Poca luz, poco ruido y nada de aparatos alrededor. Es fundamental para que concilies el sueño y duermas bien.

Es aconsejable que tengas a la vista alguna imagen de algo o alguien que te inspire y te tranquilice. Resulta muy positivo dormir con esa imagen relajante al lado y también verla al despertar. Recuerda que la cama solo está ahí para tener sexo o para dormir. No comas, ni leas, ni mires tu móvil cuando estás ahí. Despierta siempre a la misma hora, sin importar cuánto hayas dormido.

Comenzar un nuevo día

Si has logrado dormir bien, ya tienes el 80 % del camino recorrido. Sabes que descansaste de forma adecuada si, al levantarte, sientes poca fatiga. Ese momento del despertar es el más indicado para un pequeño ritual: decir “gracias” por la vida, por ese despertar y por todo lo bueno que hay en tu existencia.

Algo que ayuda a levantarte de buen humor eshacer unos estiramientos básicos y luego pasar por la ducha. Mientras lo haces, te invito a que repases mentalmente el plan para el día que comienza. Desayuna sin prisas.

Lo ideal es que reserves suficiente tiempo en la mañana como para no tener que empezar corriendo detrás del reloj. Si es posible, camina un poco antes de llegar al trabajo o al sitio a donde tengas que ir. Moverte te activa.

Por galuvi

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