El cambio es una parte intrínseca de la vida. En cada instante, nuestro entorno, nuestro cuerpo, nuestra mente, cambian. Vivimos en continuo movimiento y transformción. Sin embargo, muchas veces nos empeñamos en no verlo, en negarlo o pensar y convencernos de que «mejor malo conocido que bueno por conocer» y nos aferramos al «no cambio». Nos aferramos a cosas, personas, relaciones o patrones que nos sirvieron en el momento en el que surgieron pero que, aquí y ahora, ya no tienen un valor o un significado constructivo en nuestra vida.
Es importante parar a revisar qué es lo que ya no suma en nuestras vidas, qué cosas, patrones o relaciones pesan y podemos, desde el momento presente, permitir que cambien.
Soltar, dejar ir para poder dar cabida a aquello que sí tiene un sentido en tu presente, en tu día. Podemos reinventarnos a cada instnte, tenemos la capacidad de seguir creciendo y, para ello, hemos preparado esta meditación para ti. Para que desde el presente, podamos dejar atrás, soltar, para recibir, crecer y volver a reinventarse.
