Las relaciones personales
Las relaciones personales constituyen un motor de felicidad fundamental en el corazón humano de ahí que cualquier persona es especialmente vulnerable ante los conflictos personales. Es natural que un disgusto de pareja, una discusión con un amigo o una preocupación familiar afecten al estado de ánimo en un primer momento. En positivo, cualquier persona también siente una ilusión especial ante una buena noticia en la amistad o en el amor.
Además, las personas también tienen cambios en su estado de ánimo dependiendo de la compañía que tienen. Por ejemplo, las personas positivas contagian su entusiasmo a los demás, en cambio, las personas negativas también influyen a los otros.
El tiempo
Un factor que podría ser tan superficial en apariencia como el tiempo también puede influir en el estado de ánimo de una persona. Por ejemplo, durante los días largos de sol de primavera existen personas que se muestran más animadas al empezar la jornada que en los fríos y cortos días de invierno. Del mismo modo, la lluvia puede despertar la nostalgia anímica. El estado de ánimo también puede variar en función del día de la semana. Por ejemplo, un trabajador suele mostrarse más animado un viernes por la mañana que un lunes a primera hora.

La situación laboral
El trabajo es muy importante en la vida de una persona. Existen factores como el desempleo o hacer un trabajo que no te gusta también puede influir en el estado de ánimo en forma de desmotivación y apatía. Por el contrario, la ilusión de una buena noticia laboral, por ejemplo, una entrevista de trabajo, un nuevo empleo o un ascenso también influyen a nivel de entusiasmo.
Somos tan vulnerables a nivel de circunstancias externas que por esta razón, es tan importante que una persona trabaje su mundo interior para conocerse a sí misma.
