Conocimiento de las emociones
Para aprender a gestionar las emociones, debemos conocer un concepto clave desarrollado por Daniel Goleman: la inteligencia emocional.
Daniel Goleman define la inteligencia emocional como la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las emociones. Por lo tanto, el primer paso para una gestión de emociones eficaz, consiste en conocer las emociones y aprender a identificarlas en nosotros mismos y en los demás.
Puede parecer una tarea muy sencilla, pero existen muchas emociones que se expresan de manera diferente según la cultura. Sin embargo, en el campo de estudio de las emociones, se identificaron algunas emociones básicas que se expresan de la misma forma independientemente de la cultura:
- Alegría
- Tristeza
- Miedo
- Ira
- Asco
- Sorpresa
El autocontrol emocional es la capacidad de gestionar las emociones para que no se adueñen de nuestro comportamiento. Contempla gestionar emociones negativas y positivas, ya que, aunque estas no sean desagradables, pueden perjudicarnos en según qué situaciones.
- Por ejemplo, recibir una buena noticia en un ambiente tenso o triste (una clase o un funeral) puede provocarnos una reacción de felicidad que no sería recomendable mostrar por respeto a los demás en ese momento.
Podríamos pensar que las emociones no se pueden controlar por ser reacciones biológicas como el hambre o el dolor, sin embargo, sí que podemos aprender a expresarlas adecuadamente.
Detención del pensamiento
Esta técnica para gestionar las emociones consiste en utilizar una palabra clave para frenar el pensamiento que genera la emoción. Puedes elegir la palabra que quieras, siendo recomendable que su significado sea frenar, parar o similar. Algunos ejemplos son “stop”, “para”, “basta” y “¡ya!”.
Relajación muscular
La relajación está muy indicada para relajar el cuerpo cuando una emoción lo activa. Es recomendable practicarla a diario porque cuando más la practiques menos tardarás en relajarte llegado el momento.
Puedes empezar con muchos grupos de músculos (por ejemplo: mano y brazo izquierdo, luego derecho, bíceps y hombro izquierdo, luego derecho…) y más adelante reducir los grupos (brazos y hombros, cabeza, piernas…)..
Respiración diafragmática
Esta técnica para gestionar las emociones consiste en respirar expandiendo el abdomen para que se ensanchen los pulmones. La respiración diafragmática favorece la concentración y la relajación, por lo que está muy recomendada para reducir la activación del organismo y calmarnos ante una emoción intensa. En el siguiente vídeo te explicamos cómo practicarla.
