El jabón nos acompaña cada día en nuestra higiene personal manteniendo limpia nuestra piel. Pero el jabón ¡puede hacer mucho más por nuestra piel! Dependiendo de sus ingredientes puede convertirse en un aliado clave para mejorar su aspecto e incluso evitar enfermedades.

¿Te has preguntado si utilizas el jabón adecuado?

La mayoría utilizamos jabones comunes, pero en algunos casos resulta imprescindible que utilicemos uno específico según nuestro tipo de piel o su estado.

Por ello te vamos a dar una serie de tips y recomendaciones que convertirán algo tan básico como el jabón, en algo mágico para tu piel.

Cada tipo de piel tiene unas necesidades diferentes

PARA PIELES DELICADAS

  •  El jabón más indicado en estos casos es aquel con un ph neutro
    • Es decir, con un ph igual o similar al de nuestra piel. Por lo general se sitúa en 7 o muy cerca de 7.
    • Durante su elaboración no se añaden aromas ni colores artificiales y es hipoalergénico.
    • Recomendado para los baños de los bebés y el lavado de las zonas íntimas o aquellas que requieren un cuidado especial.

PARA PIELES GRASAS

  •  Jabón de glicerina
    • Es un jabón con un ph neutro.
    • Mantiene el nivel de acidez de la piel y evita el molesto acné, los puntos negros o reacciones alérgicas.
    • Contribuye a reducir las manchas cutáneas. Puede ser un buen complemento para tu tratamiento despigmentante.
  •  Jabón de caléndula
    • Propiedades antiinflamatorias y antisépticas.
    • Ideal para tratamientos antiacné, ya que además ayuda a que cicatrice la piel regenerándola.
  •  Jabón de árbol de té
    • Hidratante, regenerador y antiséptico.
    • Ayuda a controlar las espinillas sin secar demasiado la piel.
    • Reduce la inflamación, bacterias, hongos y virus.
  •  Jabón de Aloe Vera
    • Elimina la grasa de los poros.
    • Aporta tersura, brillo y sedosidad a la piel, disimulando las arrugas.
    • Ideal para el acné: antiinflamatorio y antibacteriano.

PARA PIELES SENSIBLES O IRRITADAS

  •  Los jabones dermatológicos son los más indicados en este caso.
    • Contienen agentes de limpieza sintética muy suaves, a los que se añaden vegetales.
    • Contribuyen a cerrar los poros, aliviando las irritaciones.
    • Ayudan también a frenar la aparición de acné o puntos negros.
    • No descaman la piel.
  •  Jabón de avena, caléndula o mimosa
    • Si tu cutis se enrojece o irrita a menudo.
    • Ingredientes muy respetuosos con la piel.
  •  Jabones con base de agua termal
    • Son muy suaves y están pensados para las pieles más sensibles.

Atención a las fragancias

Aspecto a tener en cuenta si nuestra piel es muy sensible. Es un factor determinante ante una piel con alergias.

PARA PIELES SECAS O CASTIGADAS

  • En este caso, los más indicados son los jabones humectantes. Están pensados especialmente para pieles que requieren mayor humedad por estar demasiado secas. Jabones con manteca de karité o con aceite de almendras o de oliva
    • Efecto hidratante.
    • Alta capacidad para retener el agua en la piel.
    • La manteca de karité además tiene propiedades cicatrizantes, previene el envejecimiento y elimina las arrugas.

Por galuvi

Información divertida, ligera y entretenida, sin dejar de lado los datos útiles y relevantes. Historias que nos inspiran para hacer del mundo y nuestro entorno un lugar mejor; hallazgos asombrosos, triunfos y éxitos compartidos.